Tan sólo tu (II)
Narra Lena
Supergirl estaba
tardando demasiado. ¿A dónde había ido a por leña? Su ausencia me va
bien para reflexionar. Quisiera o no debía de despertar del bonito
sueño. No soy capaz de obviar la realidad exterior y aquella verdad, la
mujer que amaba es una asesina. ¿Por qué ha matado a Maggie? ¿Se lo ha
ordenado CADMUS?
Intento trazar un plan
por detenerla. La llevaría a la DEA y allí decidieran que hacer con
ella. Me dolía en el alma hacerlo, pero la humanidad agradecería el fin
de la Facilitadora. Usaría mis poderes de seducción para dominarla y
capturarla.
Narra Álex
Horas más tarde, mientras planeaba el robo del cuerpo de Maggie recibí un mensaje, que me dejo sin habla: "Corre, rescata a Maggie Sawyer, aun eres a tiempo. Vigilad que nadie os vea y no confíes con Mon-El." Por supuesto, el número de móvil desconocido. ¿Quién debía de ser?
- ¿Pasa algo Álex?- se
intereso Mike. Lo miro y le miento. No sé si aquella advertencia es
fiable o no. Pero ante todo, quería tener a salvo el cuerpo de Maggie y
luego ya lo pondría a prueba.
- Sargento Mon-El, podría buscar algún piso para reunirnos que sea discreto.- le ordeno de forma seca.
- Gradúe su tono de voz
Sargento Danvers, a fin de cuentas usted no es mi superior.- le ha
dolido mi actitud, pero no me importa. El Capitán Winn me apoya y
consigue que se vaya.
- ¿Y bien, que pasa?- se
interesa el Capitán. Le enseño el mensaje. Aunque discrepa sobre la
advertencia sobre nuestro compañero, sigue queriendo colaborar por
rescatar el cuerpo de la Capitana Sawyer de la morgue de National City. -
Piratee todas las cámaras, para despistar a los guardias. También
deberíamos de planear algo para despejar la planta de las cámaras
frigoríficas...
Narra Lena
Es de noche y reina la
oscuridad. Miró a través de la ventana, el firmamento me enamora. No hay
ninguna nube y las estrellas brillan con intensidad. Supergirl no
parece estar cerca, pues no la veo. Sólo se escucha el ruido de
animales, de aves nocturnas. También me podría escapar, correr hasta la
ciudad vecina. Y dejar que el destino decidiera el futuro. Me dolía
traicionar a la mujer que me ha resucitado.
La oscuridad, lejos de
relajarme, incrementa mi inquietud. Hay velas, sólo debo hallar algo
para encenderlas. En eso estoy, cuando escucho una fuerte explosión.
Miró a través de la ventana y veo un humo de color verde, que procedía
de la zona del lago. Seguidamente, se escuchan muchos disparos. Salgó
sin pensarlo de la cabaña y me dirijo hasta la balacea, seguramente
Linda necesita ayuda.
A medida de qué me
acerco a la zona donde salía aquel humo verde, el ardor de la lucha era
más palpable. Gritos de horros, disparos de metralleta, árboles
cayéndose, incluso el suelo parecía temblar...
Narra Álex
Una hora más tarde...
Winn pirateo el sistema
de vigilancia del centro anatómico-forense de la policía y trajo consigo
varios artilugios robóticos para distraer a los agentes de la ley, en
forma de arañas, hormigas y ratas. Los libero en las oficinas, en la
unidad de los forenses causando el caos. Nosotros lo aprovechamos para
entrar en las neveras y sentimos como alguien gritaba. Nos pareció muy
raro, parecían palabras del más allá. Pero los ruidos incrementaron
juntos a unos golpes secos. Inspeccionamos rápidamente las cámaras
frigoríficas, hasta que dimos con la que estaba Maggie y de ella
procedían los ruidos paranormales. Mi cómplice e yo nos miramos muy
alarmados.
- ¡Socorro! ¡Socorro,
sacadme de aquí!- reconozco aquella voz, que me desgarro el alma. Le
abrí la bolsa rápidamente, y veo de inmediato sus ojos marrones, que
tanto amo. Su rostro esta algo pálido y tiene una respiración muy
fatigosa. Me agacho y la beso. Nos abrazamos y lloramos.
- Gracias a Dios que
estas viva. No sé que hubiera hecho sin ti.- le confieso. Nos volvemos a
besar. Pero Winn carraspeo, recordándonos de dónde estábamos.
- ¡Ya ha pasado todo!- me consoló Maggie, a la vez que me apartaba el pelo de la cara.- Te amo.
- Te amo.
- Me alegro que esté entre nosotros Maggie.- dijo feliz Winn.- Será mejor que te ayudo a incorporarte.
Entre los dos lo
hicimos, poco a poco para que no se mareara. La ayudamos a ponerse de
pie y al comprobar que podía andar bien, pasamos en la segunda parte del
plan. Habíamos comprado una muñeca inflable y le habíamos puesto el
rostro de mi pareja. Me gustaría ver la cara que pondrán los forenses
cuando la inspeccionen. Nuestra broma nos hizo reír.
Cuando salimos aún se estaban pelando con los animales indestructibles.
- Winn eres un genio.-
le felicito. Miró a mi pareja, agradecida de qué el destino no me la
haya arrebatado. Entrelazamos la mano y andamos hasta nuestro coche.
- Aún no me puedo creer
que estés viva.- inquiere nuestro amigo, la seguía mirando como si
estuviera ante un fantasma. Se le acerca y toca.
- ¡Soy yo! Recuerdo lo que me dijiste cuando nos conocimos...- hace mucho tiempo que se conocen y tienen mucha complicidad.
- Esa chica será muy
importante en mi vida, es la flor más salvaje que existe.-se gana una
colleja de mi pareja, de lo cursi que ha sonado.
- ¿Y bien, por qué has
fingido tu muerte?- le pregunto al final, tras reírnos un rato.- No me
dirás que también eres una mutante, como Lena...- se me escapa sin
querer. Llegamos en el coche y entramos. Maggie sigue sin responder y
explora el entorno, como si temiera que alguien nos estuviera siguiendo.
- No te preocupes, no
hay moros en la costa.- confirma Winn, que se ofrece por conducir.- A mí
también me interesa... A parte, después de ver a la Coronela Zor-El ese
medio día me lo creo todo.- le narró que había pasado tras de que
perdiera el conocimiento.
- La transformación ha
sido debida a que Mon-El le inyecto Criptonita Roja, marca Vital-C de
L-Corp.- les informo. Los dos enmudecieron. Maggie me miró con
reproche.- ¿Qué pasa ahora? ¿No era parte de nuestra misión atrapar a la
Facilitadora? Ahora todo National City ha visto su autentico rostro.- y
me siento muy orgullosa con ello.
- Álex, eres una
científica brillante, pero últimamente la estás cagando.- me reprocha.
Me coge la mano derecha y me obliga a mirarla. Sé que lo dice porque me
quiere y le preocupo. Parte de razón tenía.
- Lo siento, sólo
pretendía ayudarte. Y porque la Coronela me saca de mis casillas. Por
eso me alegro lo que le ha ocurrido.- realmente lo creo. Y no estaría
tranquila hasta que el clon de mi hermana estuviera entre rejas o
muerta.
- Te entiendo. De todos
modos, no vuelvas a actuar por libre. Si hasta ahora CADMUS no nos ha
atrapado es porque la unión hace la fuerza.- asiento. Quizás debería de
compartir con ellos lo sucedido cuando estuve secuestrada y mi secreto
con Lena, pero me lo callo.
- ¿Y Bien Maggie, explíquenos porque todo el mundo la creído muerta?- insistió Winn.
- La verdad, estoy como vosotros...No lo sé.-nos miro algo abatida.
- A ver, empieza por el principio.- le sugiero para ayudarla.
Nos contó como llego en
la cafetería. No sé extraño que su cita fuera la Coronela Zor-El. Aún
así, le sorprendió que no fuera tan beligerante como las anteriores
veces. Le admitió que era el topo y espero una reprimenda, o un vendaval
de amenazas. Cosa que no ocurrió.
- Fue raro. Hizo que le
contará porqué lo hacía, lo que sabía y quién estaba detrás. Le conté
sólo mis motivaciones, sin implicar a nadie más. Y me preguntó si te
quería.- dijo a la vez que me miraba fijamente, con sus ojos llenos de
amor. Me sonrojé. Me hacía sentir tan especial- Le dije: amo con toda
alma a Álex Danvers. Me pareció que le satisfacía mi respuesta. No
obstante me dijo: "Tenemos un problema grave." Callo brevemente y se fue
al cuarto de baño.
- ¡Qué curioso!- exclamé, realmente su comportamiento era raro. ¿Y porque le interesaba tanto que me amase?
- Y qué más...
Maggie prosiguió,
tratando de recordar cada detalle de aquella extraña reunión y nos la
fue narrando como si lo estuviera viviendo en aquellos instantes:
- Volvió en esos
instantes y me comentó que CADMUS quería mi cabeza, que si no fuera que
salía contigo, no tendría reparos. Aunque, me comentó que su relación
con ellos jamás sería la misma. Parecía otra persona y muy cabreada con
todo el mundo. Entonces, vimos como entraba en el local Lena. Y Linda
acerco su rostro al mío y me beso. Por favor, Álex no te lo tomes mal...
- No sé, no sé...-
inquirí con ironía, aun sin saber cómo tomármelo. Si que sentía un poco
de celos para serme sincera. Pero su mirada marrón, de perro apaleado me
desarmó.
- Fue un beso raro, como
muy dulzón. Tras separase me propuso seguir con el tonteo. Me conto
cosas confidenciales de CADMUS y en un momento dado me empecé a
encontrar mal. Y por eso, estoy desconcertada. ¿Y vosotros quién os ha
mandado a rescatarme? ¿Y que pensáis de lo ocurrido?
Cojo el móvil de mi
cazadora, busco el mensaje y se lo paso. Tampoco conoce el número del
remitente. Se extraña por la advertencia respecto a Mon-El.
- Lo único que se me
acude es lo siguiente: la Coronela al besarla te ha hecho ingerir una
potente droga, que te ha provocado una parálisis absoluta de tus órganos
vitales, para hacer creer a todos tu muerte. Era la única manera de
salvarte de CADMUS y que siguieran confiando con ella.- la teoría de
Winn tenía su lógica.
- Puede ser cierta.- los tres coincidamos en eso.- La chica es inteligente.
- Y una loca temeraria.-
añadió Maggie.- No sé que planea, pero creó que quiere atacar a CADMUS
ella solita. Eso si no la atrapan antes, y más con el espectáculo
gratuito que ha hecho en pleno centro de National City.- me vuelve a
mirar con reproche.
- ¡E yo que idea tenía que se hubiese cambiado de lado!- me defendí, muy herida por su carencia de confianza.
- ¡Chicas no os
discutáis!- les pidió su amigo, en tono conciliador.- Primero, debemos
pensar que hacer con Mike. Visto de esta perspectiva, seguramente ha
sido la Coronela quién te ha enviado el mensaje y sabe más... Quizás,
debemos de fiarnos de ella.
- No me gusta mucho, pero tienes razón.- admite Maggie.
- Y ahora que caigo, al
ver las grabaciones me ha captado la atención de qué la Coronela no le
afectasen las balas.- me quede totalmente sorprendida, al igual que mi
pareja:- Todas ellas cayeron hechas añicos al suelo... Aún así, ¿Cómo es
posible que Mon-El pudiera clavarle la aguja como si nada? Y a parte
fue tan rápido, casi imperceptible...
En esos instantes,
recuerdo que había un mensaje de washap de Lena que no había abierto. En
cierta forma, he estado irritada con ella, por haberse escapado con la
mujer que culpaba de la muerte de Maggie. Y una vez veo la fotografía
que ha enviado me quedo transpuesta.
- ¿Pasa algo Álex?- me
pregunta Maggie, a la vez que me roba el móvil. Ve la imagen que había
estando mirando y lo que me había escrito nuestra amiga.- Deduzco que
este es el hombro de nuestra querida Coronela... Ja, ja, ja... la muy
cabrona no pierde el tiempo.- le quito el móvil, un poco molesta. Al
verme algo cabreada para de reírse y concluye:- Linda tiene implantado
un reservorio para medicamentos en su espalda, por eso Mike pudo
inyectarle el vial de Vital-C.
- Es decir, que sabía a dónde ponerlo.- cierra el círculo Winn. Su rostro afable se apago.
- ¡Eh, a lo mejor tiene
una explicación!- dice de inmediato mi chica, a la vez que se le acerco y
toco suavemente el brazo.- Se cuando lo amas.
- Eso espero.- dijo poco convencido.
Nos sumergimos en un
paliativo silencio. Volví a abrir la imagen de la marca de Linda, la
misma que tenía mi hermana, aunque la suya era más roja. Puede que el de
Kara también fuera un reservorio. Mi mente fue invadida por recuerdos
inconexos, que me marearon. Soy más consciente que nunca que algo había
olvidado.
Rompió el silencio
Maggie, proponiendo un plan de acción. Si nuestro querido Mike nos
vigilaba, también lo usaríamos nosotros. Decidimos seguir manteniendo la
farsa, para todo el mundo la Capitana Sawyer estaba muerta.
- Chicas, quizás sea la
hora de las confesiones. La Capitana Luthor trabaja por el General Jon,
el líder de otra organización secreta del ejército, la DEA. ¿Y si nos
uniésemos a ellos?
- Winn, ya sabes lo que
opino... ¡Estoy harta de las múltiples ramificaciones del ejército! ¿Te
tengo de recordar como termino mi madre jugando a tantos fuegos?- su
mirada marrón contenía tanto odio que me hele. ¿Cuándo haría las paces
con su pasado?
Narra Kara
Necesitaba estar a
solas, a parte recordé de qué tenía un asunto pendiente muy importante.
Si le pasaba algo a Maggie Sawyer mi hermana nunca me lo perdonaría. Me
extrañó que siga teniendo control sobre mis actos. Soy consciente de qué
Mon-El me ha inyectado algo en mi reservorio. Creo que fue la vitamina
que me administran, siento lo mismo cuando me las inyectan. Aunque,
quizás esas son más potentes, pues sus efectos han sido más rápidos e
intensos.
Ahora se ha estabilizado
en mi interior, y el hecho de volar tantos quilómetros cargando a la
mujer que amo, tener sexo, la competición... todo eso ayuda a que vaya
menguando su efecto. Temo que se agote pronto y no me quedasen fuerzas
para combatir a mis enemigos.
Salí al exterior y no
evite mirar a Lena a través de la ventana. Sé porqué se había ido antes,
la vi con el móvil en la mano tratando de comunicarse con alguien. Me
ha sido sincera, a pesar de todo me amaba. Aún así, los acontecimientos
externos la harían dudar de mí.
Me fui con el corazón
encogido, intuyo que en mi regreso ya habría explotado la bomba y Lena
no me miraría igual. Volé sin problema hasta la población más cercana a
la cabaña. Conseguí enviar el mensaje a Álex. Me di una vuelta por
Vilage Lake Louise.
Me parecía una localidad
muy entrañable y tranquila. Me imagine viviendo allí con Lena. Las dos
conquistaríamos nuestros sueños lejos de las garras del ejército.
Nuestra casa en un barrio tranquilo, con nuestro jardín repleto de
flores y un modesto huerto ecológico.
Los días seguramente se
parecerían, nos sumergiríamos en una dulce rutina. Trabajar, ir a pasear
por aquellos bonitos parajes, escaparnos a nuestro refugio, algún viaje
ocasional en algún sitio del mundo, nuestras futuras amistades, noches
de insomnio amándonos, los pequeños fastidios diarios, alguna que otra
disputa de pareja...
Andando llego a una
pequeña calle donde hay tiendas. Hay una que me capta la atención, vende
manualidades. Su escaparate es elegante sin estar sobrecargado. Me
fascina el poder que suele tener lo sencillo. Accedo al pequeño local y
curioseo las joyas. Veo un colgante muy bonito, hecho de tela y donde se
ha bordado un gatito blanco y suave, con un corazón en el pecho.
Siguiendo un impulso lo compro. No sé cuando se lo daría, pero quería
que lo tuviera. Al menos que supiera que la ame.
Al salir de la tienda,
donde he estado más tiempo del deseado, percibo que alguien me está
pisando los talones. Por suerte, en aquella hora aún hay gente por la
calle. Me escondo en un bar con mucha clientela. No tardo en ver un par
de hombres vestidos de negro, son los perros de CADMUS. Debía de tener
un chip oculto en mi cuerpo, por eso siempre me tenían localizada.
Recordé que en el Canadá
también tenían una guarida, y la jefa de los vigilantes había sido mi
primera amante. Ignoro si seguía allí y si me ayudaría. Pero debía de
intentarlo. Me dirigí a la calle principal, pero vi que había varios
todo terrenos sospechosos. Des hice mis pasos, pero una mujer de
cuarenta años bien llevados, morena y ojos verdes, me corto el paso.
- ¡Nos volvemos a ver
Supergirl! ¿Has extrañado nuestras noches de luna llena? Por cierto, hoy
es una de esas noches...- me insinuó la mujer tan parecida a Lena, con
un tono socarrón.
- Hola Jayden, pues
claro. Ahora mismo estaba pensando en ti.- que providencial puede ser la
vida, aunque si estaba allí es porque me estaba buscando para
capturarme.- ¿Y si nos fugamos de Villatge Lake Louise volando? Te debo
una noche de pasión, bajo nuestra querida luna llena.- Se me acerca, me
rodea con sus fuertes brazos y le permito hacerme un beso breve.- ¿Mm,
que te parece?
- Sigues tan jodidamente
tramposa. Aún te espero en Hawái.- lo recuerdo. Nos conocimos en una
misión en el Canadá y acordamos continuar nuestra aventura en la isla
paradisiaca. Lo único que no me lo tomé en serió. No quería atarme a
nadie, el dolor de la muerte de Lena me acompañaba y era tan lacérate.
- Ya sabes, el trabajo es el trabajo.- me justifico.
- Sí lo sé.- se agacha y
me besa el cuello, quiere marcarme pero no lo consigue:- No eres una
experta mintiendo.- se ríe a carcajada limpia:- Te has fugado de
National City con un ilustre rehén. Nada menos que la respetable
Capitana Luthor. ¿A dónde está?
No se lo pienso decir.
En vista de qué sigo siendo transparente, determino escapar de allí
volando llevándome a la Comandante Jayden Box. Como esperaba se deja
secuestrar. De todos modos, sé que no es de fiar.
Estaba ya lejos de la
pequeña localidad, cuando siento las hélices de varios helicópteros.
Pensé, de forma errónea, que tener la jefa de aquel sector de CADMUS
conmigo los frenaría. Empezaron a atacarnos. Empecé a ser piruletas,
para que no hirieran a Jayden.
- Sería mejor que te entregues, aún podemos arreglarlo.- me sugirió mi ex amante.
- No, sabes
perfectamente que no perdonan ninguna deserción.- Me di cuenta que mi
plan había fracasado. A parte, iba con sobrepeso.
Baje a tierra firme y la
libere. No obstante, me quede sorprendida cuando Jayden me dio un
fuerte golpe que me envió a diez quilómetros lejos. Luego se me acerca
volando. ¿Estoy alucinando? ¿Es también una extraterrestre?
- Ves, no eres la única que puede disponer de esos dones.- me dijo con sorna.
- O una maldición.-
inquirí con ironía. A mí me hizo alejarme de los seres más queridos.
Unos de los motivos por el cual huí aquella tarde de National City,
hacia más de un año, fue que Lena me rechazará si supiera mi verdad. Y
lo curioso es que la profecía se esta cumpliendo a la perfección.
- Eso lo dices porque el
amor por esa Luthor te ha debilitado.- me cogió por las solapas de mi
cazadora y me lanzó metro más allá. Y sentí como hablaba con alguien a
través de un chip de comunicación.- Sí, la llevare a la orilla del lago
Moraine. Sitio ideal para lanzar la bomba y terminar con la
extraterrestre de Criptón. A parte, creo que cerca de allí debe de estar
escondido nuestro segundo objetivo.
Me incorporó y le doy un
golpe fuerte en su abdomen. El cual también es inusualmente duro.
Cuando la conocí no estaba tan en forma. ¿Qué le había pasado? No
entendía nada.
- Ahora sí, nuestra
lucha será justa.- las preguntas se amontonan en mi interior. Aunque, no
me había portado bien con ella, tampoco entendía tanto odio. ¿Y eso
sólo es porqué soy una extraterrestre?
Empezamos a luchar de
forma violenta. Intente alejarme del lago, para intentar proteger a
Lena. Lucharía para que el pasado no se repitiera. Saque toda mi rabia,
use todas mis habilidades para vencerla. Casi lo consigo, porque
aparecieron otros soldados. Con ellos llevaban armas especiales, que
disparaban balas de criptonita.
Me agarre fuerte a
Jayden y la use como escudo. Por el contrario que me imaginaba, ella
también era vulnerable a la criptonita verde. CADMUS no tenía limites,
creaba a serviles máquinas de matar y los programa para destruirse en
función de sus intereses.
Le robe una arma a la
moribunda Comandante, a quién se le había ido toda la soberbia y se la
veía tan frágil. Me cogió de la mano, suplicándome que no la dejase
sufrir. La cogí y la quería ocultar en medio un montón de hojas muertas.
Me iba a ir, cuando ella me agarro con fuerza la mano.
- ¡Mátame, por favor!-
sus ojos estaban rojos, habían perdido la chispa de la vida. No me vi
capaz de obedecerla.- Si no lo haces mando a mis hombres a la que fue
nuestra cabañita, seguro que tu querida Lena está allí.- me sonríe de
forma diabólica. Y con agilidad saco su arma y le disparo, de forma
firme y contundente. Se muere enfrente de mí, con los ojos abiertos y
manteniendo el rictus de la sonrisa sardónica.
Los soldados que me
había atacado habían desaparecido. Dude brevemente que hacer, si huir de
la zona o correr hacia la cabañita. Decido ir para mi reina, no la
puedo dejar a la merced de los perros de CADMUS. No vuelo, porqué no
quiero que ningún helicóptero me persiga.
Por fin, llego al lago
Moraine. Inspecciono el lugar y lo veo seguro, no diviso a nadie
esperándome. Pero al dar los primeros pasos algo explota y salgo
disparada por los aires. Sale mucho humo de color verde. Empiezo a
respirar con dificultad.
Entorno a mi veo mucho
movimiento, saco la pistola y empezó a disparar a ciegas. Siento que
estoy perdiendo el mundo de vista. Tan sólo pienso en una única persona,
con Lena. Me siento muy impotente y me da rabia no poderla proteger.
De repente dejo de
escuchar disparos y ninguna otra bomba detona. Me sigo sintiendo muy
débil. Percibo que tengo criptonita verde incrustada por las piernas, en
los brazos y algo en el abdomen. Me cuesta mantenerme despierta i en
alerta. Lo único que creo ver era un aro de luz entorno a mi cuerpo. Y
una mujer muy luminosa entra en él, sus ojos verdes me quitan el
aliento.
- Te amo Lena, siempre te he amado.- le digo antes de perder el conocimiento.
Narra Álex
Al final decidimos
modificar un poco la mentida que le diríamos a Mon-El, más que nada para
que fuera más creíble si se filtraba el robo de un cuerpo de la morgue.
Simplemente le comentamos que cuando llegamos Maggie no estaba. Se puso
a reír, como si no lo creyera.
- ¿Y cómo puede escapar un cadáver de allí?
- ¿Y si no está muerta?- le sugiero. Me parece algo nervioso.
- Me extrañaría. Conozco
el índice de efectividad de la Coronela Zor-El, alias Supergirl, o la
Facilitadora para nosotros.- siempre lo he visto como un chico plano y
simple, bueno y leal. Pero lo empezaba a ver con otros ojos.- El Capitán
Lord, el futuro Comandante de la base, la admira.
- Sí, lo sé.- y me pongo
a llorar, él se extrañaría si no me viese triste. Me abrazó y me deje
acunar por sus brazos.- Por favor, no me vuelvas a mencionar a la
Coronela.
El chico se sonroja y me
parece tan adorablemente que vuelvo a dudar de qué sea nuestro traidor.
Interrumpe el momento Winn, que también se le hace difícil disimular
normalidad cuando le zarandaría hasta que confesara. Maggie tenía más
"cojones" que nosotros.
- Aquí traigo nuestro
nuevo equipo, hay que seguir vigilando la base.- sólo se trataba de dos
ordenadores portátiles, un radar móvil y aparatos de radio para proteger
la señal de internet y no ser localizados.- ¿Habéis visto la tele?
Siguen repitiendo lo sucedido en la cafetería. Varios usuarios gravaron a
la Coronela Zor-El transformándose en monstruo. Nos han hecho el
trabajo.
Mi móvil sonó varias
veces. No quería cogerlo, porque no quería que Mike supiera con quién
hablaba. No obstante, quién me requería estaba siendo muy tenaz. Iba a
cerrar el aparato, pero al ver su identidad cambie de opinión. Me
disculpe y salí del piso franco.
- Lena, por fin das señales de vida.- dije flojo, para que nadie me oyese.- ¿Estás bien?
- Sí, yo perfectamente.
Lo siento con toda el alma lo ocurrido con Maggie. Y sé que no te lo
debería de pedir...- su voz parecía entre cortada, aunque quizás son las
interferencias que hace que la comunicación sea poco fluida.- Mira,
vente ahora al nuevo laboratorio y te explico. Te necesito.
- No. Lo terminas de decir, es mal momento. ¿Ha tenido razón Maggie respecto a ti?
- Por favor Álex, lo que
tengo de contar te incumbe. A parte, tenemos una investigación en curso
tú e yo.- llego incluso a suplicarme. Al final accedo. Entro en el
apartamento, el cual está sumergido en un tenso silencio.
- Chicos me voy a mi
piso, para dormir unas horas, el día que me espera será duro.- los dos
me creyeron. Se levantaron y me abrazaron.
Salí y llame a un taxi.
No tardo en aparecer uno. Entro en él sin fijarse con el aspecto del
conductor. El cansancio me ha hecho un guiño y mis reflejos habían
menguado. Nada más arrancar el vehículo, ya me doy cuenta de que me he
metido a la morada del lobo. La voz del Capitán Lord retruena en mi
cabeza, y no es ninguna alucinación auditiva. Miro hacia el conductor y
es él mismo.
- ¡Detenga el coche!- le pido gritándole. Él se ríe, a la vez que las ventanas de detrás se vuelven absolutamente de negro.
- Y no se esfuerce a
chillar, porque nadie la escuchará, incluso yo.- aprieta un botón y sale
una mampara que separa el conductor de los pasajeros de atrás.
Se quedó en un espacio
muy reducido. Me empieza a faltar el aire. Y vuelvo a oler aquel perfume
tan fétido de cuando me agredieron hace un año. Ante mi veo a mis
agresores. En esa ocasión me piden lo contrario: "Recuérdalo, recuérdalo..."
Y a aparecen nuevamente unas imágenes holográficas enfrente mío. Es mi
padre revelándome el secreto de Kara y pidiéndome que la protegiera.
Me veo andando perdida
por National City y olvidándome de mi promesa. La ausencia de Kara.
Otras imágenes sobre la Facilitadora, que creía clon de mi hermana,
haciendo cosas terribles. Matando a personas a sangre fría, como la
última ejecución que se me mostró (y a demás parecía a tiempo real).
- Y todo eso se
hubiera podido evitar, si usted hubiese olvidado la petición de su
padre. Usted, debió de frenar los poderes de su hermana. La Capitana
Sawyer le abdujo la mente y le borro todos sus recuerdos, porque le
interesaba que Kara desplegase su potencial y así terminar con el
ejército.- concluyó una voz muy paternal.
- Maggie no me usaría, ella me quiere.- me defiendo, no queriendo caer en su trampa.
- ¿No le ha quedado claro que su pareja ha hecho de todo para su venganza? Incluso, la ha mantenido al margen hasta hoy...- me jode que sus argumentos tengan algo de lógica.-¿De verdad cree en su versión de los hechos? ¿Y por qué cree que ahora defiende a la Facilitadora? Más bien ella misma se tomo el medicamento para fingir su propia muerte.
- Eso no tiene ni pies ni cabeza.- me resisto en ver a Maggie como un ser retorcido y tan calculador.
- Ha conseguido que
Supergirl este de su lado y por eso se siente más fuerte. Lo que nos
preocupa, es que Maggie con sus manipulaciones, ha descontrolado a
Supergirl. Ignora que puede ser muy peligrosa, incluso afectar a la
sociedad civil. ¿Es consciente de ello?
- ¡Sí señor! Ahora lo recuerdo todo. Y sé su punto débil.
- ¿Entonces, colaborara con nosotros?
- ¿Cuáles sois vosotros, CADMUS o la DEA?- quiero saber.
- ¿Hace falta decirlo cuando ya lo sabe? Le proporcionaremos todo lo que necesite.
- Si dejáis en paz a la
Capitana Sawyer, haré lo que me pedís.- decido al final. A fin de
cuentas, tampoco había garantías de qué la Coronela Zor-El fuera mi
hermana. Podría ser que me mintieran por terminar con ella.
- Nos pide demasiado Sargento Danvers, porque si sigue amenazando al ejército... Ya me entiende, su conducta es intolerable.
- La podría convencer de
qué os deje en paz. Y más si es consciente que ha contribuido a crear a
una máquina de matar que dañe a personas inocentes...- mi propuesta
parece que les gusta y me prometen que lo harían.
- Por cierto, sabemos que su cita es con Lena Luthor. Por ahora sígale el juego, no nos conviene alármala.
El taxi se detiene
enfrente a L-Corp. Salgo al exterior sin mirar hacia atrás. Las piernas
me tiemblan, sintiendo que termino de vender el alma al demonio. Entro
en el vestíbulo de las empresas Luthor y me seco las lágrimas. Subo en
ascensor hasta la azotea. Mi móvil vuelve a sonar, se trata de Maggie.
No le cojo la llamada. No me atrevo a preguntarle si todo lo que se me
ha dicho es verdad y no quiero ponerla más en peligro.
Accedo a mi helicóptero y
pongo rumbo al laboratorio secreto. A pesar, de ser las seis de la
madrugada ya hay luz en él. El nuevo técnico de laboratorio ya estaba
allí, o quizás no se ha ido. Cuando aterrizo apareció a recibirme,
pensaba que se trataba de Lena.
- ¡Ah, es usted jefa!- dijo un poco decepcionado el chico de unos veinte años.
- Ya me puedes tutear.
Dime Álex sin más.- le exijo un poco seca.- ¿Y bien sabe por qué Lena
nos ha citado urgentemente, a esas horas de la noche?
- Trae consigo a alguien
gravemente herido.- me fastidia lo que escucho. Mi amiga se ha vuelto
loca. ¿No existían los hospitales? ¿Por qué no trasladaba en su clínica
privada? No hace falta que se lo diga, me lo lee en la mirada.- No se
debería de extrañar nada, sabe perfectamente con lo que trabajamos en
este laboratorio. En casos especiales, en mutantes, e incluso estudiamos
extraterrestres.
- ¿Estoy en territorio
de la DEA?-no me responde, porqué en esos momentos llega otro
helicóptero. De él baja el General Jon, seguido de la Capitana Luthor.
Juntos descargan a otra persona que no se movía. El joven técnico de
laboratorio se les acerca, llevándose congio la camilla.
Permanezco inmóvil,
observando cómo colocan aquel cuerpo sin vida en la camilla. Lena me
llama, y no tengo ningún otro remedió que ir hacia ella. Fue entonces
que me atreví a mirar el rostro de aquel cadáver. A pesar de tener la
cara sucia de sangre, la reconocí. ¿Es el clon de mi hermana, o era mi
hermana? A pesar de mi confusión, desee que estuviera muerta.
Mis ruegos no fueron
escuchados, porque al mismo instante que lo pienso la chica rubia se
despertó y me miró con sus preciosos ojos azules. ¿Es un demonio o un
ángel?
Narra Lena
Agradezco al más allá y a
la loca de mi madre haber llegado a tiempo para salvar a Linda. Y todo
eso gracias a mis poderes de vampira. Nada más llegar a Morain Lake la
vi estirada al suelo, indefensa y disparando a lo loco. Divise a varios
francotiradores, que trataron de quitarme del medio. Me concentré en
lanzar un escudo protector que nos protegiera a las dos. Me costó un
poco porqué no he practicado mucho esa habilidad. Al final lo conseguí.
No me importo mostrar mis rarezas, sólo la quería salvar. Ni pensé en lo que había hecho.
Me aproxime a ella y ver sus ojos azules a punto de cerrarse, me transporto un año atrás.
- Te amo Lena, siempre te he amado.- me confiesa antes de perder el conocimiento.
Me quedo paralizada. ¿Había escuchado bien? Siempre me había amado. Las personas ante las puertas de la muerte no suele mentir.
- ¡Kara, Kara!- la moví,
y no reacciono. Explore su cuerpo, no vi ninguna herida abierta. Si que
vi que tenía como restos de metralla incrustados por varias zonas de su
cuerpo. Aún así, no parecían haberle ocasionado lesiones graves. Le
explore el tórax. No vi nada de grave, sólo moratones. Cuando le volvía
abrochar la camisa, se le cayó algo de su bolsillo. Se trataba de un
pequeño envoltorio de papel. Lo termine abriendo. Me sorprendió ver un
colgante tan sencillo y bonito. El gatito bordado en la tela blanca me
enterneció. Lo giré y vi algo escrito en él: "Tan sólo tú".
Los ojos se me mojan de
lágrimas. Me agacho y beso sus labios inertes. Vuelvo a avaluar el
entorno. Los francotiradores han desistido en disparar, parece. Cojo el
móvil y pido ayuda al General Jon.
No sé si se salvará, la veo tan débil y desvalida.
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NOTA DE LA AUTORA
Bueno eso se esta
terminando, sólo queda Hasta el último aliento. Me parece que el corazon
de Lena ya escogido. El poder de CADMUS es inimaginable.
Muchas gracias por leerme y todos lo que han votado.
Respecto a Maggie no he sido tan mala. Como no es tan mala Supergirl.
Espero no cansaros.
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