Hasta el último aliento (I)
Narra Lena
El amanecer llega,
terminando con la noche más larga de mi vida. Linda ha vuelto a caer en
una profunda ensoñación. Álex y su ayudante le han quitado toda la
metralla e incluso le han sacado el reservorio de su hombro derecho, por
indicación del General Jon, el cual se ha ido llevándose consigo el
contenido del reservorio. No me he separado en ningún momento de su
lado.
- Esa mujer ha debido de padecer mucho.- comento el ayudante de Álex, tras las curas.
- ¿Por qué lo dices?- me intereso.
- A parte de las
múltiples laceraciones de hoy, al hacerle la radiografía he visto que
tiene antiguas lesiones. Fractura de fémur izquierdo, de pelvis, de su
humero derecho, en los huesos de sus manos y varias fractures costales.
Todas ellas bien soldadas. Pero parece que no es tan de acero como
aparenta.
- ¿Puede ser que la criptonita verde la debilite?- pregunta Álex.
- Puede ser. Hay que
analizar la metralla que se le ha sacado, quizás contenga ese mineral y
explique su coma, porque no tiene lesiones graves.- explica el chico,
que parece dominar mucho aquel tema.
- También hay de
analizar el contenido del reservorio. ¿Crees que padece algún tipo de
enfermedad? ¿O es una analgésico para controlar el dolor?- y comparto
con ellos como se encontraba Linda hacia ya dos días.
- Chicos, lo siento
mucho pero me tengo que ir...- anunció Álex. La percibí muy fría y que
le daba igual todo. No la culpe, entendía su odio hacia Supergirl. Me
siento algo egoísta por haberle pedido que estuviera aquí. La percibo
algo irritable e irascible.
- Álex, tienes un
momento. No he tenido ocasión de comentarte algo...- me mira con odio, y
sus pensamientos están en consonancia. Aún así accede a acompañarme a
mi despacho.
- Espero que seas breve, porque no creo que seas consciente de que mi pareja haya muerto.
Sus palabras me hieren.
Apreciaba mucho a Maggie, a pesar de mi pequeña decepción con ella, y
sentía hondamente su muerte. Me dolía que me hubiese prejuzgado por mi
apellido, pero la perdonaba. Siempre prevalecería lo bueno que hizo por
mí.
- Te agradezco tu gesto
de hoy. Y te prometo que Linda Zor-El, si sobrevive, pagará por lo que
ha hecho.- le informo, muy convencida de ello.- He hablado con el
General Jon. Una vez que recupere la consciencia y no esté en peligro,
se la trasladará en la prisión de la DEA. Allí se la avaluara y juzgará.
- ¿Y no hará daño a
nadie más?- me miró con ironía, como si no fiara de nadie.- No sé yo.
¡Tú misma! Si decidiera yo, la mataría ahora mismo.- su declaración me
estremeció.
- Nunca he sido
partidaria de la pena de muerte. ¿Y además cómo estás tan segura que ha
sido ella quién ha matado a Maggie?- la miro de forma dura, sorprendida
por su conducta tan beligerante. Y me percato de qué me creído a Álex,
sin cuestionarme su veracidad. Pero tampoco era de extrañar, la Coronela
se había labrado su mala fama.- ¿Se le ha hecho la autopsia?
- Tenía motivos. Maggie
era el topo, quién filtraba información a la prensa.-me confiesa. En
cierta forma me encaja, por eso accedió a mi ordenador.- Y estaba con
ella en el bar, fue fácil por ella introducirle el veneno. Tiempo al
tiempo Capitana Luthor.- me advierte.
- ¡Qué se haga
justicia!- sentenció.- Álex, si necesitas ayuda para el funeral, o
cualquier cosa sólo basta que me lo pidas. Sé que tu pareja no tenía
familia cercana.- le ofrezco de forma honesta. No obstante, por su
expresión facial ya se su respuesta. Me da mucha pena que me juzgue por
pretender defender la justicia. ¿O realmente me estaban afectando mis
sentimientos?
- Lena, ya te he dicho lo que debes de hacer. ¿Otra cosa más?
- No. Gracias por haber
venido.- su rostro no se destensa. Salé del despacho sin despedirse y
cerrando la puerta con rabia. Cojo el teléfono fijo y marco un número.
No me gusta la actitud de Álex. Por eso, tampoco he compartido con ella
mis sospechas crecientes sobre la identidad real de la Coronela Zor-El.
20 minutos después...
He vuelto a la sala
donde Linda estaba en observación. No había nadie con ella. Me siento a
su lado y le cojo su mano. Duerme ahora plácidamente. Me concentro en su
armoniosa respiración. Me acuerdo de un día que fuimos de picnic en el
parque del lado de la base. El paisaje era increíble, flores silvestres,
prados verdes, mariposas bailoteando...
Kara estaba hermosa, tan
rubia y con una mirada cristalina, y muy juguetona. Empezamos a
perseguirnos, hasta que caímos al suelo y le busque las cosquillas. Nos
reímos tanto aquel día, que casi me meo. Nos fundimos en un abrazo y se
durmió entre mis brazos. En este instante, tan mágico, supe que la amaba
con todo mi corazón.
Tan sólo ella me
complementaba, me hacía ser mejor persona, compartíamos bastantes
aficiones, nos gustaba perdernos por la naturaleza, la musicalidad del
silencio, el fluir de la vida, el poder de los pequeños momentos...
¡Ojala, que mi intuición
no me falle! La necesito tanto en mi vida, porque sin ella es vacía y
me siento muy sola. Sí, Maggie me ayudo mucho, no obstante me ha herido
con su desconfianza.
He encargado a Brandon,
el técnico de laboratorio y enfermero, que termine de analizar las
muestras de ADN del sepulcro de la supuesta Kara y las compare con una
muestra de ella y la de Linda. He decidido apartar de ese caso a Álex.
Ya he abusado lo suficiente de ella y quería a alguien imparcial.
Mi móvil suena. El
número de la llamada entrante es desconocido, aún así la acepto. Una voz
me estaba llamando del más allá. Me impacta. Aunque mi parte más
racional me dice que hablar con muertos, a través del móvil, es
imposible.
- ¿Lena, está contigo Álex?
- ¿Maggie eres tú?-
atino a decir. Su voz parecía lo más normal del mundo. ¿Qué clase de
broma es aquella? Como que tarda en responder añado:- Pensé que habías
fallecido...
- No.- dice secamente, parece algo cortada.- Lo siento, no pretendía asustarte. ¿Estás con Álex?
- Hace casi treinta
minutos que ha abandonado el laboratorio, debe de estar a punto de
llegar a National City.- tengo sentimientos agrio-dulces. Feliz y
triste. Me doy cuenta que mis amistades no confían en mí y eso duele.-
Me alegro de veras que estés viva.
- Siento que te
enteraras de este modo.- se disculpo Maggie, me pareció honesta.- Soy yo
el topo y con Álex hemos acordado mantener la farsa de mi
fallecimiento.
- Me parece muy bien, son muy peligrosos.- le apoyo.- ¿Puedo ayudarte en algo?
- No te quiero implicar...
- Ya lo estoy. A parte,
no me gusta para nada lo que está sucediendo.- le remarco, para que me
creyera de una vez por todas. Hay algo que quiero saber y ella es la
única persona que me lo puede resolver:- ¿La Coronela Zor-El ha tratado
de matarte?
- Sólo ha querido
protegerme, probablemente me ha hecho ingerir una potente droga, que ha
paralizado mis órganos vitales, y así fingir mi muerte.- en sentirla me
siento muy feliz, no estaba queriendo a una asesina sin corazón.- ¿Por
cierto, la tienes cerca? Necesitaría hablar con ella...
- Sí, pero está en coma.- le informo y enmudece.- Ayer al atardecer, CADMUS la ataco. Su precio por su traición.
- Lo siento mucho Lena.
Espero que se recupere.- por su tono de voz ya no le guarda ningún
rencor. Debo de comentarle algo, pero no sé cómo hacerlo.
- Eso espero, porque hay
tantas cosas de aclarar entre nosotras dos. Por cierto, creó que será
mejor que te acerques en mi laboratorio secreto.- y antes de que
protestara añado:- Ven tras asegurarte que Álex este bien. Si te lo pido
es porque estoy preocupada por ella, está actuando de modo muy raro. Sé
que tiene motivos por odiar a Linda, pero hay algo que me huele muy
mal. También tengo algo que proponerte.
- De acuerdo. Gracias
por compartir tus preocupaciones respecto a mi pareja.- parece algo
cortada, quizás se siente incómoda después de nuestra disputa.- Lena,
perdona si he sido desconfiada contigo y te he juzgado tan ligeramente.
- No niego que me ha dolido, pero quizás yo también hubiera actuado igual.
Me despido de ella y me
quedo pensativa. He hecho bien en contactar con el General Jon. Me
alivia saber la verdad, que Linda sólo había protegido a la Capitana
Sawyer. Debo de ponerla a salvo. CADMUS estaría al asecho hasta terminar
con ella. Cruce los dedos porque la DEA llegase pronto.
Brandon entro en la
sala, rompiendo la paz ambiental. Me pidió que le acompañase al
laboratorio. Le seguí, hambrienta de saber sobre los resultados de su
investigación. Sus ojos le brillaban y supe cual es la verdad. En el
fondo lo se, Linda es mi Kara, la mujer que siempre amaría. Me le
acerque, le quite el informe y lo devoré.
Nos fuimos igualmente al
laboratorio y me mostro las pruebas realizadas y la comparación de
muestras. Los resultados eran bastante concluyentes.
- Hay otra cosa, su
amiga no es humana. Es una extraterrestre, probablemente procedente del
planeta de Criptón. No es la primera vez que veo su tipo de ADN. Es
vulnerable a la criptonita verde y la roja le cambia el carácter y
acentúa su agresividad.
Me quedo en estado de
choque total. No me lo esperaba. Por eso, aquel día en la guarida de
CADMUS, se ofendió tanto cuando le dije que era un monstruo. Miro con
detenimiento los análisis y no había duda. Todo encaja, sus magníficos
poderes, su fortaleza... Y por eso a todo el mundo le interesaba un ser
como ella.
- Destruya todas las
muestras y copias de este informe.- me aseguro que me obedece. Me quedo
sólo con las hojas impresas.- ¡Y váyase para casa!
El chico recoge sus
cosas y se va. No sé si es de fiar. Es probable que informase a sus
superiores de la DEA. Cojo una camilla y me dirijo a la sala de
observación. Me llevaré a Kara a un sitio más seguro. No la quería
volverla a perder. Estaría junto a ella hasta la muerte y la defendería
con uñas y dientes.
He cerrado la puerta de
la sala, para evitar que nadie accediera tan fácilmente a ella. Se debía
de acceder mediante un código de 5 dígitos, que he modificado en la
madrugada. El sol resplandecía y la sala se veía más grande de lo que
era. Termino de leer que el sol da energía a los extraterrestres de
Criptón y me imagino que Kara estará ya despierta y me sonreirá. No
obstante, nada sucede como desearía.
Me encuentro la cama
vacía. Quizás, ha ido al wáter. Pero cuando llamo a la puerta, no me
responde y termino entrando. Tampoco esta allí. Empiezo a preocuparme.
Incluso, miro debajo de la cama, en una esquina, detrás de un mueble
movible... Me acerco a la ventana, que sigue bloqueada. Otro mecanismo
de seguridad que había activado. Tampoco parecía rota. El techo, los
laterales y suelo están intactos. ¿Dónde se ha metido Kara?
Corro hacia la azotea,
la única forma de acceder a mi centro de investigaciones secreta. Aún
encuentro a Brandon, que ya ha subido a su helicóptero y está a punto de
irse. Al ver que corría hacia él, baja muy preocupado.
- ¿Has visto a la Coronela Zor-El?
- No.- aún así accedo a su helicóptero y lo exploro. No había ningún rastro de ella. -¿Qué sucede?
- Ha desaparecido, no sé cómo. La puerta estaba bloqueada y no hay nada roto...
- Quizás se ha usado
algún método de tele-transporte.- opina el chico.- CADMUS dispone de
tecnología muy novedosa. No son como nosotros, que nos financia el
gobierno y con la crisis han disminuido su inversión. A parte, los
criptonianos tienen fuerza increíble, son de acero, vuelan, tienen buena
oída y visión de laser... pero no se transportan entre espacios por
desintegración.
- Gracias Brandon. Puedes irte igualmente.- le permito. Me obedece y se va.
Accedo a mi centro
suspendido en el aire. Una excentricidad de Lex, que he conservado
porque era muy discreta y pocos sabían de su existencia. Allí aún
quedaban algunos archivos de las locas investigaciones de mi hermano.
Los he conservado todo y se había repasado cada estudio, para ver si se
podría usar por el beneficio de la humanidad.
Me dirijo a la sala de
control, donde se condensaba toda la información del recinto lleno de
lujos electrónicos y de seguridad. Repase las grabaciones de la sala de
observación y Kara desapareció en un abrir y cerrar de ojos. Sí, se
había tele-transportado.
Decido poner a salvo
determinada información, por si me atacase CADMUS. Vuelvo los datos en
un chip de máxima memoria y me lo implanto en mi abdomen. Espero que
llegue Maggie, antes de tomar ninguna otra decisión.
Me iba a levantar,
porqué siento ruido en la azotea, cuando siento un aliento a quemarropa.
Unos labios rosan la piel de mi cuello y me dan pequeños besos. A la
vez unos brazos me rodean con fuerza. Giro un poco la cabeza y
aparentemente no hay nadie.
- Lena, te amo con toda
mi alma.- me susurra Kara. Intento girarme de nuevo y lo consigo. Sigue
siendo invisible, a pesar que se que está a mi lado. En esos instantes,
sus dedos están jugando con mi pelo y me da un beso en el pómulo
derecho.
-También te amo. Déjate ver. Quiero mirarte a los ojos, sentirte...- le suplico.
- No, no... me da
vergüenza. Te deseo tanto.- me desabrocha los pantalones y me los baja.
Sus manos rozan mi piel y me estremezco. Es como si me estuviera
acariciando con una pluma. Apoyo mis manos en la mesa de control,
dejándome dominar. Su mano derecha se introduce por dentro de mi braga y
roza mi clítoris. Tan sublime, tan dulce y enloquecedor.
Estoy a punto de
explosionar, acariciar el universo del éxtasis cuando la puerta de donde
estoy se abre y dejo de sentir sus manos proporcionándome tanto placer.
- ¡Oh, Lena lo siento!-
al reconocer la voz de Maggie, me giro alarmada. La pobre se le ha
puesto el rostro rojo como un tomate. Kara sigue sin mostrarse. Me
siento cohibida. Me visto rápido.
- No te preocupes.-
atino a decir.- Estoy con Kara... ¿Dónde estás? Muéstrate por favor.- le
suplico. La situación podría ser muy cómica, pero su silencio me
irrita. Mi amiga me mira con un atisbo de preocupación.
- ¡Qué pasada de
centro!- exclamó en aquel mismo instante Winn, entrando junto Álex y
Mon-El. ¿Qué hacían todos ellos allí? Me molesto un poco, en especial
por mi cuñada. No me fio de ella. Quiere hacer daño a mi princesa, por
suerte al ser invisible no podrá tocarla ni un pelo.
- Perdona Lena, me je
traído a todo mi equipo.- se justifico Maggie, mirándome con su mirada
más angelical.- Si queremos ir contra CADMUS cuando más seamos mejor.
- Ningún problema.- me limito a decir.- Será mejor que nos marchamos, no sé si ese centro sigue siendo seguro.
La mayoría opina lo
mismo. Winn sigue distraído estudiando la sala de control. Por suerte he
borrado algunos archivos. Mi amiga no tarda en preguntarme por Linda
Zor-El.
- Se ha escapado.- les informo.- No sé a dónde habrá ido.
- Creó que lo sé.- me
interrumpe mi amiga. La miró expectante y lo suelta.- Al desierto del
Sahara. Me conto que allí nuestros amiguitos tienen una importante base,
que si podía piratear sus ordenadores quizás hallaríamos a sus
cabecillas.
- Pues vamos para allá.-
les propongo. Su teoría es lógica y conocía la gran motivación de
Supergirl por vengarse de la organización que la convirtió en un
monstruo.
- ¿Lena, sabias que tu
centro suspendido en el cielo, es una nave espacial?- nos informa Winn.
Ha hallado un plano digital de la nave, con instrucciones para
desancorarla de la plataforma y despegar. Me quedo alucinada. Lex es un
loco genio.
- Pues ya tenemos con que ir al Sahara.- concluye Álex, que parece más relajada que horas antes. Le sonrió y asiento.
- Winn, te doy el mando
de la nave. En definitiva ha sido toda una sorpresa ese hallazgo.
Capitana Sawyer me puede acompañar un momento a mi despacho.
- Sí, debemos hablar.- mira a su pareja y se sonríen. Evito mirar a Álex, no quiero que me confunda.
Salimos en silencio y
pronto llegamos a mí pequeño despacho. Teníamos mucho en hablar y
perdonarnos. Maggie parece algo cortada. Su corazón es noble y que este
allí significa mucho.
- Lena, mil veces perdón
por haber desconfiado de ti.- y me conto su historia.- Te culpe sin
ningún fundamento. El detonante fue la desaparición de Álex y lo
sucedido en L-Corp. No quería que hubiese más pérdidas en mi vida.
- Te entiendo, yo
también lo haría todo por la mujer que amo.- y termino por contarle mi
historia.- Lo que poca gente sabe, es que mi madre es Tina Limcom.- como
esperaba aquel secreto le hace iluminar los ojos.- Nuestras madres se
amaron mucho, a pesar de todo...
- Jamás pudieron estar
juntas. Muy triste su historia.- admite.- Quizás nosotras seamos más
afortunadas que ellas.- nos cogemos de las manos y nos damos fortaleza
mutua. Siento que he ganado una hermana, porque lo hubiése sido si
nuestras madres hubieran realizado su sueño.- Vuelves a estar triste.
¿Qué ha pasado antes de nuestra llegada? Intuyo que he arruinado un
momento feliz...- se volvió a colorear.- Pero no había nadie contigo.
- ¡Dios, Maggie lo siento!-me excuse, llena de vergüenza:- Quizás de locos... pero creía que... ¡No, no estoy loca!
- Por favor sin secretos.- me exige Maggie y me desarma.
- De acuerdo.- cojo del
bolsillo de mi pantalón el informe de los resultados de análisis de
Linda. Se los paso, a la vez que le cuento todo.- Resumiendo, Linda es
en realidad Kara Danvers. Y lo que no sabía, es que mi amor no es
humana...- dejo ir el aire contenido y me la quedo mirando temiendo su
reacción. Se levanta y sopla varias veces.
- Vaya, tengo una cuñada
extraterrestre.- dije en tono irónico, que me hace reír y ayuda a
disminuir la tensión ambiental.- ¿Y lo sabe Álex?- me cuestiona, a la
vez que se vuelve a acercar.
- Creó que lo intuye.
Aún no se lo he confirmado.- me detuve, sin saber cómo plantearle mis
dudas sobre su pareja.- Me preocupa Álex, estoy segura que algo le
hicieron cuando estuvo retenida por CADMUS. Esa noche le he pedido que
ayudara para curarla, aún no sabía quién era, y no ha parado de
insinuarme que debería de matarla.
- En cierta forma es normal, Linda le ha sometido a un intenso estrés psicológico.
- Maggie, créeme no es la Álex que conozco.- le insisto, le narró todas mis impresiones.
- Sólo son suposiciones.
Ha vivido unos días muy intensos y ha debido de afrontar a dolorosas
verdades...- la siguió defendiendo mi amiga.- De todos modos, también me
preocupa que le hicieron cuando estuvo retenida. Se lo pregunte a la
Coronela Zor-El, y me comento que lo ignoraba. Me sugirio que quizás en
la importante guarida del Sahara habría respuestas.
- Eso espero.- deseo realmente.- Quizás sea mejor que se lo cuente todo...
- No sé si será buena
idea, demasiadas emociones de golpe.- me aconseja Maggie.- Será mejor
que encontramos a Kara. ¿No la tendrás escondida por aquí? Si fuera tú,
también la ocultaría. Debes de ser consciente que se ha labrado una
buena fama.- nos sentimos muy cómplices, porque las dos somos capaces de
todo por nuestras parejas.
- La verdad Maggie, no
sé sí sigue por aquí.- le confieso y le narro como ha ido todo.- Por eso
cuando has llegado, creía que ella estaba junto a mi acariciándome. Sé
que es de locos, o poco creíble... Mira ya no lo sé.- empiezo a llorar,
la situación me supera. Llevo fatal no saber donde esta Kara y porque se
esconde de mí. No entiendo nada. Maggie se me acerca y me abraza. Su
gesto me consuela.- ¿Por qué es así la vida? Sin ella mi vida no tiene
sentido.
- Ánimos Lena, ya verás
que la encontraremos. No quiero que te atormentes por extrañas
suposiciones. Quizás sea CADMUS quién se la ha llevado y quieren
enloquecerte porque te olvides de ella. ¿Te lo has planteado?- su teoría
tiene sentido.- Ya fingieron su muerte, no le cuesta nada construir una
falsa realidad.
- Gracias Lena.-
mantengo el abrazo un rato y me separo, al notar que la estructura donde
estábamos se balancea y se desengancha. Nos levantamos y nos dirigimos
hacia el centro de control. Winn entusiasmado anuncia el inicio de
nuestra odisea por el espacio.
Mon-El esa sentado en el
asiento de copiloto, parece un experto conduciéndola. Me han contado
que podría ser un topo de CADMUS. Debemos de estar muy pendientes de él.
Si fuera cierto que fuese un doble agente, lo podríamos también usar a
nuestro favor.
Narra Álex
Me molestó que Maggie se
reuniese con Lena Luthor sin estar yo presente. No soy del todo
consciente dónde me he metido, la única verdad es que no he tenido
opción. Según el Capitán Max Lord, CADMUS sabía que Maggie seguía viva y
quién era. Sí colaboraba con él, dejarían en paz a mi pareja. Debía de
saber los planes de Lena y atrapar a Linda Zor-El.
Estoy tranquila, se que
ninguno de la nave sospecha de mi. De hecho, el foco de atención es
Mon-El. No sé si el esta medido en el ajo, lo dudo porque no me usarían a
mí.
Maggie tarda en volver,
me excuso con los chicos y me acerco al despacho dónde debaten. Escucho
como Lena le admite que no sabe donde esta Linda. Se ve que ha
desaparecido de la sala de observación como si nada, la cual estaba
cerrada y no parecía forzada. Y me creí lo de las apariciones
espectrales de la Coronela ante Lena. Quizás, aquella monstruo la estaba
enloqueciendo lentamente.
Me plantee inspeccionar
la nave con atención. Quizás esta escondida y nos atacaría cuando menos
lo esperábamos. Ha traicionado a su gente y a nosotros nos odia. ¿Y si
no por qué se ha comportado tan duramente con nosotros?
Vuelvo a la sala de
control, cuando la estructura se empieza a mover. Sería una aventura
navegar por el cielo con aquella nave. ¿Sobreviviríamos todos? Mi pareja
me rodeo con uno de sus brazos y nos perdimos en la inmensidad del
espacio terrestre.
Mi móvil vibra.
Seguramente, es un mensaje de Max para recordarme cual es mi misión.
Decido, por ahora, no informarle de nuestro destino. No tengo nada. A
parte, me sorprende que mi pareja siga confiando en Lena.
Realmente aquel viaje
prometía. Lena creyendo que Linda seguía en la nave en forma de
espectro. Y en cierta forma, a mí también me da la sensación de qué con
nosotros viajaba otra persona, o un fantasma o un ser extraño.
Sólo en pensar eso la puerta de la cabina de la nave se abre. Todos nos giramos algo asustados. Pero tras ver quién entraba hubo reacciones dispares...
Sólo en pensar eso la puerta de la cabina de la nave se abre. Todos nos giramos algo asustados. Pero tras ver quién entraba hubo reacciones dispares...
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NOTA DE LA AUTORA
He querido dar a esa parte un toque al universo de las peliculas Guerra de las galaxias, Startreic o otras del tipo.
En fin, un grupo reducido de personas viajando en una nave y con pasajer@ inesperado/s. Una autentica odisea en el espacio.
¿Que habrá sido de Kara? ¿Sigue en la nave? ¿Y DEA apareceran?
¿Habrá otra sorpresa?
Bienvenidos por ahora en la nave espacial de Lex Luthor Corp... Quizas una moderna lampara de Aladdin, que te puede conceder cualquier deseo. O ofrecerte sueños oníricos, o pesadillas.
En fin, un grupo reducido de personas viajando en una nave y con pasajer@ inesperado/s. Una autentica odisea en el espacio.
¿Que habrá sido de Kara? ¿Sigue en la nave? ¿Y DEA apareceran?
¿Habrá otra sorpresa?
Bienvenidos por ahora en la nave espacial de Lex Luthor Corp... Quizas una moderna lampara de Aladdin, que te puede conceder cualquier deseo. O ofrecerte sueños oníricos, o pesadillas.
Espero que os guste :)
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