Eres una extaterrestre
Narra Kara
Accedo al despacho con
una extraña sensación, como si tuviera un mal presentimiento. Por unos
instantes, estoy tentada en salir y dejarlo todo. Pero no lo hice. Me
senté enfrente del Comandante Eaton, que me miraba con el rostro muy
serio. Alguien golpeó la puerta y accedió.
Mi superior se levanto y
saludó formalmente a la oficial que terminaba de llegar. Tenía un rango
superior a mi entrevistador. Por eso también me levanté y realice el
protocolario saludo.
- Teniente Danvers, le
presento la Generala Andriana Warmik. Es psicóloga y será su instructora
personal.- nos presento el comandante. La mujer debía ya tener cerca de
los 60 años. Me recordó un poco a mi madre, por su estatura y cercanía
de edad.
La mujer parecía seria, pero su mirada era afable. Nos estrechamos las manos y me invitaron a sentarme de nuevo.
- Su caso es especial y
por eso hemos contactado con la camarada Warmik, para que le ayude a
gestionar todos los cambios que habrá en su vida.- realizo una pausa
larga, tratando de medir sus palabras:- Le vamos a revelar su historia y
a repasar su vida hasta el momento actual. ¿Está dispuesta a descubrir
sus orígenes? ¿Se quiere comprometer con el proyecto?
- He dado la vida por
este país y seguiré haciéndolo.- contestó tajantemente si pestañear.
Aunque, sus preguntas me descolocaron. Para nada me imaginaba lo que iba
a escuchar.
Empezaron por hacerle un
resumen de su vida, sobre sus padres adoptivos y hermana. No era nada
que no supiera. Empiezo a inquietarme. Des de que era militar mi vida
privada no había importado.
- Usted tiene una marca
en el hombro derecho, ¿es correcto?- sugirió la Generala. Me coloré un
poco. Era como una taca del nacimiento, según me dijeron mis padres, de
tamaño mediano. Parecía una "s" en mayúsculas. No se me veía al no ser
que usase un jersey con mucho escote.
- Sí. ¿Importa mucho? No
creo que vulnere ninguna ley...- protestó. Me sentía muy violenta por
tanta intrusión a mi vida privada.- Simplemente, es una marca de
nacimiento.
- No. Se la hicieron a
los seis años.- le informa el Comandante.- Es la señal que le pusieron
para controlarla mejor. Por un lado, saber dónde ubicarla y por el otro
controlar sus poderes. Pero antes de llegar a porque de todo, debe
conocer sus orígenes.
- ¿Pero... pero que me
quieren comentar?- dije con un poco de tartamudeo. La cabeza me empezó a
girar como una peonza. Me agarré fuerte a la silla, por miedo de
caerme.
- Usted no es humana, es
una extraterrestre.- soltó sin más la mujer mayor.- Proviene de Kriptón
y llego a la tierra a la edad de seis años.
- ¿Qué?- empecé a decir cosas sin sentido y todo mi entorno se escureció.
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