Ir al contenido principal

TAN SÓLO TÚ. Epílogo: En el planeta de Lesbos

Epílogo: En el planeta de Lesbos


Narra Lena
No tardamos en llegar al pequeño planeta Lesbos. Aterrizamos en una playa paradisiaca. La arena era muy blanca y de tacto suave. El agua del mar de un azul intenso, del mismo color de los ojos de mi pareja. Se me hace extraño referirme a Kara de este modo. Hacía un año y pico que poco me lo imaginaba, me parecía estar viviendo un dulce sueño.
Nos ha recibido un grupo de chicas jóvenes, luciendo alegres biquinis de varios colores. Nos han cogido de las manos y conducido a su humilde poblado. Sus casas están hechas de madera, hojas de palmera y cañas secas de unos raros arbustos. Nos asignan uno. Llegan un par de mujeres, que nos ayudan a quitarnos la ropa y sanan nuestras heridas.
Nos dejamos cuidar. No evito mirar el impresionante cuerpo de mi princesa. La deseo tanto.
La mujer más mayor, me sonríe como si leyera mis anhelos. Nos comentan que en el baúl encontraremos la ropa necesaria. Se van, dejándonos semidesnudas y con las fuerzas restablecidas.
Las dos nos sentimos muy tímidas. Aunque, no es la primera vez que hemos hecho el amor, esta es la primera vez siendo nosotras mismas. Ya no hay aquella lacerante tensión sexual. Sé que debo de romper el hielo yo, Kara está algo cohibida. El desparpajo, o descaro, que había lucido siendo Linda se había muerto al dejar de tomar la criptonita roja. Un poco lo echo en falta, pero me gusta mucho más así.
Nos amamos de forma lenta, redescubriéndonos y palpando amor en cada poro de nuestra piel. Quedamos dormidas con los cuerpos entrelazados.
Me despertó un rayo de sol. Kara seguía dormida. Su pelo rubio brilla, parece de oro. Pensé en sus palabras de ayer, cuando quería regresar junto a sus amigos. La entendía mucho. Aunque ha sido un gozo compartir aquellas horas a su lado, dedicándonos todo el amor que alberga en nuestro interior, no quita que me sienta algo egoísta. ¿Pero a caso, no nos merecíamos ser felices?
Muchas preguntas brotan de mi interior, como una cascada. Lo único claro que tengo es que ya no concebiría una vida sin Kara. Me da ya igual las empresa L-Corp, el ejército, el bien y el mal, hacer justicia o el sentido del correcto. Sólo quiero estar junto a ella.
De repente, vuelvo a sentir la voz dulce del General Jon. Sólo quiere saber si estamos bien.
- ¿Están contigo Álex y Maggie?
- Sí. ¿Quieres que les comente algo?
- Se me ha ocurrido que vengan de vacaciones en el planeta Lesbos. Se merecen también un poco de relax. A parte, a Álex le ayudará a encontrar la paz que le ha faltado. Las dos hermanas necesitan reencontrarse y sanar sendas heridas. Si no es así no se incorporaran en el ejército en condiciones.
- Me parece bien. Se los planteare y buscaremos el modo de enviarlas.- hace una pausa dudando de si hacer la pregunta que temo:- ¿Y tú regresarás al ejército?
- Es algo que tengo que hablar con Kara.- iba a protestar, pero le corto.- Sin presiones.
- Lo entiendo. Ha sido un placer trabajar contigo. Ya te comunicaré la decisión de las otras tortolitos.
Me agarro más al cuerpo de mi princesa y exhalo su aroma. No evito besarle cada palmo de su espalda. Así la despierto. Kara ronronea feliz. Se gira y nos besamos. Acaricio sus pechos con un dedo, bajo por su tonificado abdomen y le escribo un te amo.
Desciendo hasta el centro de su placer. Pero ella me agarra las manos y me suplica que pare. He olvidado que suele tener un hambre canina. Se levanta y se pone una graciosa falda corta azul y top de conjunto.
- ¡Vamos levántate perezosa!- me agarra del brazo y me hace incorporar. Pero soy algo traviesa y hago la fuerza contraria. Termina cayéndose encima de mí y la abrazo. Trata de deshacerse de mis brazos y no se lo permito.- Serás payasa.
- Nunca me saciare de ti.
- Eso lo dices ahora, que estoy fuerte y hermosa. Pero los años pasan y me marchitare. Mientras tú seguirás brillando bajo la luz solar, con tu preciosa piel blanca y turgente.- me dolió algo que me recordará mi condición de vampira inmortal.
- Bueno, siempre tendrás a una mujer joven y robusta que te cuidará como un bebe. Te cambiara las compresas cuando no contengas la micción, mimara tu piel arrugada para que se vea sana...- declaro siguiendo su ironía. Escondió su cabeza en el cojín, no permitiendo ver su expresión facial.- No elegí ser una vampira, pero te elijo a ti para compartir mi vida hasta que la muerte nos separe. Y no quiero pensar en ese momento, pero estoy segura que cuando me faltes se habrá terminado también todo para mi, pues nada tendrá sentido.
Kara sigue escondiéndose. Le pongo la mano en la cabeza y se le acarició. Me agacho y le beso el cuello. El instinto de vampira se despierta, me centro en sus fuertes latidos. Mm, me encanta e intensifico la intensidad de los besos. Desearía morderla. Me separo, tratando de dominar mi instinto. Lo interpreto que hace un par de días que no me alimento.
Empiezo a estar harta de necesitar sangre para sobrevivir. La sangre de los animales me mantiene. No obstante, a veces me sentía hastiada de ello. Debería de buscar remedió. Algo se podría hacer. ¿Y si se descubriera la cura del vampirismo, firmaría?
Una voz profunda me susurra que no. Me ha aportado unos poderes que me han ayudado para hacer el bien, a proteger a las personas que quiero. Sólo debía de hallar la solución para suavizar sus inconvenientes.
- Kara, te puedo preguntar algo.- ella se voltea por fin y me mira con sus preciosos ojos azules. Percibe mi tristeza y me acaricia el rostro. Atrapo su mano y cruzamos los dedos.
- Lo que quieres, ya lo sabes.
- Me está pesando mi naturaleza, yo también me considerado un monstruo. ¿No te doy miedo?
- No. Me pareces el ser más adorable que conozco. A parte, sigo viendo en ti a mi mejor amiga, a la persona que más me conoce y entiende, y al ser bondadoso que me da aliento cuando desfallezco. A parte, eres una buena amante, tan tierna y tan perceptiva, tan salvaje e intrépida. - me sigue viendo apagada, por eso añade:- ¿Te parece que te temo?
- No.
- ¿Pues? ¿O ha sido mi comentario sobre tu inmortalidad?
- En parte un poco me ha afectado, me he dado cuenta de que somos de distinta naturaleza. Y me pregunto si podremos encajar y si sería capaz de dañarte si no pudiera dominar mis instintos. Ahora mismo me apetecía morderte.
Kara me escucha atentamente, sin cortarme, sin querer asfixiar mis miedos... Me hace sentir muy comprendida. Cuando termina sólo se limita a abrazarme y a darme besos en la cara.
- No será fácil, porque las relaciones no son ninguna línea recta. Las dos tenemos nuestras caras buenas y malas. Yo misma, he sido una autentica déspota bajo los efectos de la criptonita roja. De todos modos, eso no quita que debajo de mi piel no exista el virus de la soberbia. Traspasar ciertos límites es tremendamente fácil. Por eso, debemos de confiar la una de la otra y comunicarnos siempre. Cómo ya te he dicho, quiero estar junto a ti, compartir el devenir de la vida.
La abrazo con fuerza. Su reflexión es muy madura y tiene toda la razón. Mi princesa ha crecido durante nuestra separación, ha dejado de ser tan ingenua. Conocer el infierno nos hace valorar las cosas.
Terminamos de hacer otra vez el amor y nos levantamos de la cama. El sol seguía siendo radiante. Cerca de la cabañita hay un manjar de comida. Es como si las hadas del sitio conocieran nuestros deseos y placeres culinarios. Incluso, hay una botella con un líquido rojo. Lo huelo y me sorprende que sea sangre.
- Lena, puede beberla con toda la tranquilidad.- me informa una mujer muy atractiva, con ropa de geisha.
- ¿Procede de animales?
- No. Es artificial.- mis ojos se iluminan.- Quedamos mañana, a la misma hora y te revelo el secreto.- me sugiere. Me sonríe y entra en una cabañita de estilo asiático.
- Espero no tenerme de preocupar.- Kara me regala una mirada algo asesina, me recordó la mañana después de haberme acostado con Maggie.
- Estás celosa, estás celosa...- me rió, me le acerco y le busco las cosquillas.
- ¡No, que va! No, no... ja, ja...- y tras tranquilizarse un poco añade:- Vale, si lo estoy.
- Mira quién habla, se que te besaste con Cat y otras chicas.- mis palabras la hacen ruborizar y se ve más adorable.- No sabía que fueras tan seductora.
- Eso la criptonita roja.- dice de forma irónica, a la vez que levanta las manos para parecer una chica muy cándida y pura.
Empieza a correr hacia la playa y me obliga a seguirla. Se quita la escasa ropa que cubre su escultural cuerpo y se mete en el agua. La imito y nos perseguimos. Para variar hace trampas, cuando estoy cerca de agarrarla se pone derecha y se escapa volando. Des del aire se ríe de mi.
- Kara Danvers me enloqueces, no sé si podré seguir tu ritmo.- me hago la enfadada y consigo que regrese junto a mí. Me levanta y carga con mi cuerpo, y salimos de la playa volando.
- Hora de conocer ese increíble planeta.
- Pero antes quizás nos pongamos ropa.- protesto, sintiendo un poco de frió.
- No seas tan pudorosa, mira no somos las únicas que practicamos el nudismo.- me las señala y es verdad. En una pequeña cala hay muchas chicas desnudas, amándose y disfrutando del preciso día playero. No obstante, al fin se compadece de mí. Me baja hacia la playa y recogemos las prendas.
No tardamos mucho en dar la vuelta al pequeño planeta. Kara se detiene en una zona con viñedos. Era una plantación enorme, con cepas centenarias y robustas. Las pampas de las cepas eran enormes y te ofrecían un generoso refugio ante los calurosos rayos solares.
Andamos por medio el viñedo, apreciando ya sus frutos maduros y comestibles. Kara arranca varias uvas, las huele y las prueba. Se pone otra uva rosada en la boca, la muerde y se acerca y me besa. Muerdo la mitad de aquel fruto, el manjar de dioses.
- Mm, que beso más delicioso y embriagador.
- ¿Quieres más?- se mete otra uva en la boca y me incita a volver a besarla. El beso termina siendo tan profundo, tan intenso y largo que Kara termina separándose faltándole el aire. Coge mis piernas y me las pone en sus caderas. Le obedezco y se sienta al suelo, permitiéndome tener control absoluto de ella.- Soy totalmente tuya, hazme lo que quieras.
Me recuerda a nuestro juego perverso del principio, la forma brutal que nos amamos en mis oficinas.
Vi varias plumerías. Arranque la más hermosa, la olfatee y se le acerque a la nariz. Es una delicia por los sentidos. Le fui pasando la flor por su precioso cuerpo, sin dejar de mirarla. Me encanta ver como el placer se esculpe en su rostro. Es indescriptible, es apoteósico, poético, inspirador, sublime...
Luego sustituyo la flor por mis labios y lengua. No hay ningún pedazo de piel que se le escape de mi exploración. Kara empieza a estremecerse, a temblar y percibo que su pubis está cada vez más húmedo y su clítoris le vibra.
Soy algo mala y no aumento el ritmo de las caricias. Voy bajando hasta alcanzar su centro de placer. Le beso el clítoris y pruebo sus deliciosos jugos. Aumento el ritmo de mi lengua y le froto los mugrones con ahínco. Su cara refleja un volcán en erupción. Cierro los ojos, despegándome de mi cuerpo y vuelo en un extenso universo de placer.
Kara a pesar de estar exhausta tras nuestra extenuante sesión de sexo, me mece de una forma tan dulce que me hace sentir a la gloria. Es una persona tan tierna, tan afectuosa, tan única... que hace que todo lo vivido ha merecido la pena.
Yacemos en el suelo, dormimos a ratos, hablando de lo que tenemos, de lo que la vida nos ha robado, de cómo hemos llegado hasta este maravilloso planeta, dónde los deseos se hacen realidad en un chasquido de dedos...
- Lena, quiero que sepas que estoy muy segura de mis sentimientos hacia a ti.- apoya su cabeza entre mis pechos y me mira de reojo. Le aparto el pelo revuelto de su precioso rostro, y así poder perderme en el azul celestial de sus ojos.- Te escuche aquel atardecer, en el piso, antes de desaparecer. Me encanto tu preciosa declaración de amor. Jamás me imagine que estuvieras enamorada de mí.
- Aún así huiste como una cobarde, como si fuera un ser despreciable, por ser lesbiana.- no evito recordar la madrugada que hablamos sobre la homosexualidad, tras acostarme con Maggie. Su homofobia me daño. ¿Qué le hizo cambiar de opinión?
- Sí, me he odiado por ello. A veces pienso que habría sido distinto si me hubiese quedado. Quizás, habría tardado en asumirlo. No sé. Quizás ninguna de las dos habría sufrido tanto.- su rostro se ensombreció por la tristeza. Estuve algo enfada con ella, por haberse ido de aquella forma de mi lado. Ahora lo entendía e ya no albergaba ningún resentimiento por aquella época.
- Necesitaba digerir que era un extraterrestre, asumir mis poderes y lo que sentías por mí. Mi destino fue el desierto del Sahara y trate de adaptarme a mis nuevas circunstancias. Conocerme más y descubrir mi propia naturaleza me ayudo a clarificar lo que sentía. Me admití, por fin, que era lesbiana. Por eso siempre me sentí muy cercana a mi prima Janet, pero rechace lo que mi corazón me dictaba hacia ella. Y volví a experimentarlo por ti. Me encantaba estar a tu lado, verte reír, debatir tan elocuentemente sobre cualquier tema... Por eso, me morí de celos cuando intuí que te habías acostado con Maggie. La forma con la que te miraba me hacía arder por dentro, le hubiera gritado que eras mía. Me di cuenta, que a pesar de que jamás nos habíamos besado, que eras mi mujer, porque eras la persona con la cual quería envejecer.
- Me parece un sueño que me correspondas, que estemos juntas y me ames.- le acaricie los labios y se los bese.- Aquella noche, que me morí por renacer, lo que me mato leer en tu mirada que amabas. Tuve tanta rabia y odie la vida. Me salvo el General Jon y el ejército.
A pesar, de qué ya veía que había mucha mierda en el mundo militar.
- Enloquecí al verte herida y cuando se me informó que habías muerto. Me sentí muy culpable, si no me hubiera escapado del intenso entrenamiento que se me estame sometían nada hubiera ocurrido. Los hijos de puta de CADMUS, aprovecharon mi amor por ti por esclavizarme. De la rabia, del dolor de tu padecimiento, nació la Facilitadora. Asumí mi autentica identidad, Kara Zor-El. Cambie mi nombre sólo cuando se me destino a National City.
- ¡Por favor, no sigas echándote la culpa!
- ¿De verdad ellos son los responsables? Me hicieron creer habías muerto y me tuvieron largo tiempo en una mazmorra, con vaga de hambre. Sí, me torturaron y me alienaron. Puede que ya me inyectasen criptonita roja, no lo sé, no lo recuerdo. Aún así, al salir de aquella oscuridad ya empecé a actuar como Facilitadora. Pude haber huido, pero no lo hice. Creía en mis misiones.
- Ahora tienes la oportunidad de comenzar de nuevo y actuar de otro modo.- le digo para animarla.
- Cierto. Lena, estar aquí está siendo muy mágico. Ese viñedo es calcado al que tiene mi padre. Le solía acompañar cuando iba a trabajar. Me paseaba a su lado en medio de las cepas, les ayudaba a recolectar uvas y jugaba con Janet y Álex al escondite entre las cepas. Fueron unos grandes tiempos. No recordaba que era un alíen. Estar aquí, haciendo realidad uno de mis fantasías, me es muy revelador. Me encantaría regresar a Garden City y ayudar a mi padre a dirigir sus bodegas. ¿Aceptas el reto?
- No me importa a donde ir, o que hacer, si tú estás a mi lado.- le soy sincera, necesito también una vida más relajada.
- Quizás te pido demasiado, renunciar a tu carrera militar y dirigir tu empresa.
- No. Estoy cansada del ejército, de tantas muertes injustificadas. Aunque, he trabajado duro para mejor L-Corp, no deja de ser la empresa de los Luthor. Jamás estaré orgullosa de mi familia paterna. Y quizás empieza a ser hora del cambio. Puedo ayudarte en vuestra empresa familiar o encontrar algo que me llene.
Más tarde, a Kara vuelve a tener mucha hambre y regresamos a nuestra pequeña cabaña hawaiana. Al llegar, nos encontramos a Maggie y Álex luciendo biquinis de flores, apunto para ir a la playa. Las dos hermanas corren a abrazarse. Es un momento muy emocionante, que contemplo con los ojos húmedos de emoción.
- Lena, gracias por la idea genial que has tenido.- me agradece Maggie.- Perdóname otra vez, no he debido de juzgarte tan duramente.
- Disculpas aceptadas, hermana.- la Capitana Sawyer se queda sorprendida por lo que he terminado de decir.- Soy hija de Tina Limcom, la mejor amiga de tu madre y el amor de su vida.
- ¿Cómo lo sabes, que soy la hija de la General Gonzales o Warmik?
- Como vampira puedo leer la mente de la mayoría de la gente.- le confieso. No sé si le haría gracia o no, porque podría ser muy violento.- Con el tiempo he aprendido a usarlo. No soy ninguna cotilla.
- Interesante. No te preocupes, te conozco hermana.- se me acerca y nos abrazamos.
Narra Kara
Me alegra ver a Álex. Es lo que me falta por ser totalmente feliz. La abrazo fuerte. Las dos temblamos. Nos separamos y nos exploramos mutuamente. Ninguna de las dos se atreve a romper el silencio.
- Sigo asimilándolo todo.- me reconoce mi hermana.- Cadmus de borró la memoria, que tú eras una extraterrestre, luego fingió que estabas muertas y después me malmetió en contra. A parte, todo ese tiempo he sido como un autómata.
Me hiere que se castigue tanto. Le cojo su precioso rostro con mis dos manos, le suplico que pare y me escuche.
- La culpa es mía, he sido muy cruel contigo y una vil asesina.- Álex no paraba de negarlo con la cabeza.
- No supe protegerte, llegue tarde a National City.- insiste.
- Sigo siendo responsable, cuando me llamaste aquel atardecer no estuve muy receptiva. Temía confesarte que era militar. Una pequeña mentirijilla desencadeno un problema mayor.
- Eso pensé cuando lo descubrí, el mismo día de tu plantón.- admite Álex, riéndose por primera vez.- Jamás me hubiera imaginado que te atrajera el ejército. Aunque, teniendo en cuenta tus orígenes y poderes se entiende. Tienes un gran don debo de admitir, claro bien usado podrías salvar muchas vidas.
Sus palabras me duelen un poco, más que nada porque veo el tiempo que he perdido y mis errores me pesan. Le vuelvo a pedir disculpas por la forma como la trate. Y eso conduce a una profunda reflexión. ¿Por qué la odiaba tanto?
- La rabia que tenía dentro de mí. La misma por la que me fui de Garden City. Ver el desprecio en los ojos de nuestra madre, mi enfado por descubrir que era adoptada de aquel modo, la decepción con James, el alejamiento con Janet...
- Le rompiste el corazón. Te amaba.- me quede muy perpleja, aunque aquello explica que se alejará de mi, debido a los celos.
- ¡Oh, pobre! Lo debió pasar muy mal.- me entristece, si pudiera volver al pasado.
- Sí. Alucinará cuando sepa lo tuyo con Lena.- dice con ironía.
- Quizás sea mejor que...- no puedo evitar decirle, no quisiera romperle más el corazón.
- Kara no seas una cobardita.- me riñe de forma cariñosa.- No me cuadra que seas una heroína y para las relaciones seas tan torpe.- Mi hermana es única dando sermones. Y para variar anda con la razón.- A parte, te debes creer muy irresistible en suponer que Janet sigue suspirando por tus huesos después de tanto tiempo.
- Espero que no, porque no me gustaría dañarla más. Debe de tener pareja...
- Sí, está casada con una doctora y tienen a una niña. Por cierto, le han puesto tu nombre.
- ¡Qué sentimental era mi prima!- reconozco. Me invade un poco de nostalgia.- Álex, yo también la amaba. Lo único que no me di cuenta. Cuando me fui de National City, hace un año, tras escuchar a Lena que me amaba abrí los ojos. El estar lejos, me fui dando cuenta que soy lesbiana.
- Ves, cuando veas a Janet le dices eso. Le gustará saberlo.- se lo prometo.
- ¿Y tu desde cuando sabes que eres lesbiana? Cuando me fui del nido familiar salías con John, ¿no?
- Me percaté cuando te largaste. No era feliz con John, no me atraía.- se sentó en la playa y miró en el horizonte. Su rostro esta serio, algo triste. El pasado podía estar superado, pero siempre deja un pesado rastro.- Tu marcha fue lo que lo detono todo. Me lié con Janet.- confesó sin más y me quede sin palabras. Una parte de mi me dolió. Mi prima siempre sería un cable suelto en mi vida, como alguien que quise mucho y no supe valorar. Pero Álex sí. Pero por la otra parte, si el destino no se hubiera dado así, no habría conocido a Lena. Una gran mujer, muy preciosa por fuera y dentro, que me complementa. Si se me ofreciera la posibilidad de escoger en esos momentos, elegiría a Lena sin ninguna duda.
- ¡Ya te vale!- le doy una colleja en las piernas y finjo enfado.
- No te quejes, después de cómo te fuiste no tienes ningún derecho en reclamar.- lo dice con un tono de voz distendido, pero me duele un poco sus palabras.- Fuiste cruel. Pero tranquila, nuestra aventura sólo sirvió para que ella pasará página y a mi darme cuenta de mí orientación sexual. Mi gran amor es Maggie, me robo el corazón cuando acudió junto a Lena a salvarme de aquellos agresores.
Nos volvemos a abrazar con fuerza y sentimos que nuestros corazones están en paz. Le remarco que necesitaba alejarme para sanar mis heridas y que mi rabia se ha apagado.
- También es cierto, que al regresar a National City bajo una falsa identidad, me dolió ver como habíais rehecho vuestra vida sin mí. A pesar que había permitido que CADMUS me convirtiera en la Facilitadora, veía que me habían roto la vida. Jugaron mucho conmigo, casi me vuelvo loca. ¿Sabes que me hicieron creer que Lena estaba primero muerta y luego que alguien la había suplantado?
- No. ¡Qué horror! Supieron sacar partido de tu dolor...- tristemente era así.- ¿La quieres mucho, a pesar de ser una Luthor?
- Sí, mucho.- admito.
- ¿Y qué planes tienes a partir de ahora?
- Sí, la DEA, o gobierno, no cursa ninguna demanda contra mí, por daños o prejuicios, quiero volver a Garden City y ayudar a nuestro padre.- mi hermana, como supuse, se sorprendió por mi idea.
- Creo que serán benevolentes. Para serte honesta, he escuchado que quieren evaluarte. Sólo para determinar si puedes ser una amenaza para la humanidad. Si no lo eres, su objetivo será reclutarte.- hizo una pausa y me miro con satisfacción.- Me siento orgullosa de ti.
- Pues no deberías.- le corto de inmediato.
- Saber rectificar y admitir todos los errores cometidos tiene mucho merito.- me remarca con vehemencia.- El estado te ha convertido en víctima. Ya de pequeña fuiste su conejo de indias. Fue gracias a nuestro padre que te dejaron en paz, sólo con la condición de qué en tal edad te reclamarían.
- ¿Y así ocurrió? Pero termine en manos erróneas.- concluyó.
- Nunca se sabe, CADMUS sólo demuestra que el poder, la codicia y las creencias extremas lo corrompe todo.- filosofa mi hermana. Siempre consigue que me sienta bien. He echado mucho en falta sus lecciones.- Kara Danvers Zor-El, eres más humana que alienígena.
- Eso es gracias al clan Danvers y al tener la mejor hermana del mundo.
- Ya sabes, pase lo que pase siempre me tendrás.
- Lo mismo te digo.
Vuelve a imperar el silencio. Escucho como mi pareja bromea con mi cuñada. Han hecho también las paces.
- Maggie es una buena mujer, te quiere mucho. Cuídala.- le comento.
- Y Lena también, mucho a mi pesar.- sigue bromeando respeto a sus orígenes, pero en el fondo adora a mi pareja.- ¿Y vendrá contigo a Garden City?
- Me dice que sí, que lo dejará todo.
- No sé. ¿Te lo has pensado bien?- insiste.- Quizás deberías reflexionar...
- No hay nada que meditar.- estoy muy segura de ello.
- ¿Seguro? Creo que la humanidad necesita de tus superpoderes y los de tu pareja.- se justifica al final. Me hace dudar un poco, lo admito.
- CADMUS estará pronto aniquilado, y si no tiene la DEA para pisarles los talones.
- ¿De verdad lo crees? No que va. La única que se sabe, es que en los viales de criptonita roja requisados del almacén 3, contenía muestras de tu ADN. ¿Puedes intuir lo qué eso significa? Han experimentado contigo y usaran tu material genético por sus oscuros designios.
Recuerdo a mi primera amante, que en el Canadá me sorprendió con sus poderes. ¿Sería una víctima de los experimentos de la maléfica organización que me capto? Aquel es otro daño colateral de mi alienación.
Sigo teniendo mucha hambre y determinamos reunirnos con nuestras parejas. La comida es distendida. Maggie nos narra cómo termino la odisea en la nave Daxan. La madre de Lena, parece que h fallecido. Aunque, no se ha encontrado el cuerpo. Bueno, tampoco se han gastado recursos para hallarlo.
- Winn, ha decidido ir a vivir al planeta de Mon-El. Parece que intentarán estar juntos.- informa Maggie.- Lo echaré en falta. Por suerte también trabajara por la DEA, igual que nosotras, y nos podremos comunicar con la maravillosa tecnología alíen.- ¿Y vosotras que haréis?
- Se quieren dedicar a la vinicultura.- ironizo Álex. La miró con un poco de reproche.- Que sepáis que creo que es un error.
- Hermanita, lo tengo decidido.- miro a Lena, le cojo de la mano y me la agarra. Siento que me apoya totalmente.- Regresaré a mi tierra de acogida. Pero si necesitáis ayuda, podréis recorrer a nosotras. ¿A qué si Lena?
- Sí. Supercorp siempre estaremos disponibles para vosotras y la humanidad.- certifica mi pareja. Brindamos por nosotras, por el feliz desenlace de nuestra aventura y las merecidas vacaciones. Juntas vimos el atardecer y al anochecer cada pareja hacia su nidito de amor.
Un año después...
Lena e yo habíamos hecho realidad nuestro sueño de vida apacible. Nos gusta vivir en aquel mundo campestre, rodeadas de viñedos, de vino y de tranquilidad. Mi padre feliz por mi regreso, me enseño todo lo que sabía sobre el mundo del vino. Consiguió contagiarme su pasión.
Vivíamos en nuestra pequeña casa, con un pequeño jardín, con deban y un observatorio de las estrellas, des del cual espiábamos a nuestras hadas madrinas del planeta Lesbos. Las dos ocultamos nuestros poderes. Aunque, no dudamos en usarlos de forma discreta si es necesario. He rescatado a más de uno en aparatosos accidentes, a niños atrapados en pozos, o arrastrados por el agua, he evitado secuestros, salvado a gente de los incendios...
Lena también ha colaborado con la policía con casos de delincuencia grave, ha evitado algún robo con atraco armado, por escuchar previamente los pensamientos de los atacantes y usar sus dones de persuasión tan exquisita.
Maggie y Álex seguían trabajando por la DEA, muy orgullosas de ello. Nos visitaban de forma frecuente y nos narraban sus mil y aventuras. A veces, me pedían ayuda por algún alíen rebelde. Acudía sin rechistar, junto a mi pareja. De hecho desde la odisea espacial, que somos un equipo. He comprendido que juntas somos más fuertes y la quiero tener siempre cerca de mi lado.
Lena está feliz, la geisha de Lesbos le paso la formula de la sangre y se ha construido su propia fábrica en nuestro domicilio. Así se siente más bien. Hace medio año me presento a sus amigos los Cullen, me cayeron muy bien. Acordaron vender la sangre artificial a otros vampiros. Así fue como nació otro negocio que llena a mi pareja. Y aparte de eso, nos ayuda en los laboratorios de la bodega y hace clases en el instituto local.
A pesar, de estar muy atareadas siempre tenemos tiempo para nosotras.
La amo y siempre lo haré. Tan sólo ella ha conseguido borrar los horrores vividos y me hace mejor persona.
Me encanta despertarme a su lado, ver sus ojos verdes, derretirme con su sonrisa, acariciarla, besarla, compartir amaneceres y desvelos...


Me encanta despertarme a su lado, ver sus ojos verdes, derretirme con su sonrisa, acariciarla, besarla, compartir amaneceres y desvelos
¡Somos Supercorp!
FIN

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

JAMÁS VOLVERÁ A SER LO MISMO Capítulo 1 (Fanfic de Jasmin y Anni de Guten Zeien, Schlechte Zeiten)

JAMÁS VOLVERÁ A SER LO MISMO (Guten Zeien, Schlechte Zeiten) Esta historia es un fanfic de la pareja lésbica de GZCZ, Anni y Jasmin. La historia arranca tras la infidelidad de Anni (para mí un beso si lo es). No sé cómo se desarrollará su trama en la serie. De momento, no me gusta el comportamiento de Anni. Esta enfada y dolida con Jasmin por haber dado cinta sin su permiso. Aún así, eso no quita que te líes con la primera que te sonríe. Aunque, por una vez en la serie debía ser ella la culpable de su crisis de pareja. ¿Es la típica historia de cuando una se va la otra se viene? No quiero ser dura con Anni. Pero no puedo evitarlo, no soporto a personas con su perfil. Sí, a todos aquellos que juzgan a otros porque no siguen sus mismos principios, como a los intransigentes y duros con los errores de los otros. No obstante, se olvidan que todos somos humanos y como tal cometemos errores. Y Anni no es ninguna excepción de la regla. Me ha gustado la evolución de Jasmin en el de...

Sobre Anni y Jasmin de GZCZ

  Hola, alguien me ha preguntado donde ver los capitulos sobre esta linda pareja. Yo lo hice del siguiente modo: hay un grupo de google dedicado a la pareja. Debes de enviarles la solicitud de entrar al grupo enviado en la siguiente dirección de correo: jasanni+noreply@googlegroups.com Solo decir que os encanta la pareja, o os gusta.  Por cierto, los capitulos estan subtitulados en ingles, español, frances... A veces, hay que saber esperar y se subtitulan siempre. :)  

ANNI Y JASMIN, CRISIS DE PAREJA

Anni y Jasmin llevan casi todo este año de crisis. Tras la muerte de Dominic que nada fue lo mismo. Aunque, antes de la perdida de este personaje nuestras chicas volvían a ser perro y gato. Anni se había enfadado con Jasmin por el tema de la discográfica. Hicieron las paces, autoregalándose un viaje al Caribe. Tras el cual, lejos de acercarlas más ha sido un motivo de disputa. Anni se siente agobiada en la relación y hecha en falta más espacio. Jasmin sigue labil emocionalmente tras la muerte de su mejor amigo, y quizás por eso también haya accentuado su dependencia hacia Anni. Son distintas en este aspecto, pues la técnica de sonido es más independieten. Aún asi, Anni parece que tampoco esta preparada para tener una relación más seria (en el sentido de compartir habitación con Jasmin). Le aterra parece.  La cosa empeoro cuando Anni rechazo su oferta de trabajo. Aunque Jasmin no se lo pidió, pero al ver que lo llevaba mal hizo que rechazara aquella oportunidad. El problema er...