JAMÁS VOLVERÁ A SER LO MISMO Capítulo 20- Parte 1(Fanfic de Jasmin y Anni de Guten Zeien, Schlechte Zeiten)
Tras la trajedia, quedan las cenizas, o esqueleto, de lo que una vez fue. Pero jamás volverá a ser. Uno intenta regresar a la normalidad, ardua tarea. ¿Sabeis por qué? Porque el statuos-quo se ha roto y se establece una nueva normalidad. Pero antes uno debe de pasar por las etapas del duelo.
Dicen que las malas experiencias hacen cambiar los valores personales... y siempre hay que tirar hacía delante, apesar de todo. ¿Lo conseguiran Jasmin y Anni? Lo iran sabiendo en los capitulos que siguen.
Marisa aún seguira siendo presente, ¿existiran los ángeles?
CAPITULO
20: Estado de excepción
El servició de urgencias del
hospital Sanatorio estaba colapsado, no paraba de llegar victimas del
derrumbamiento del edificio del centro. A parte, con los recortes los profesionales
habían de trabajar más, la gente más exigente y con las amenazas de privatizar
la sanidad, el aire era denso e indigerible.
Los boxes estaban colapsados y
había pacientes en los pasillos, en espera de disponer de habitación o de
diagnóstico. La mayoría solos, confusos y despertándose en un sitió frió y lúgubre,
a pesar de qué sus paredes fuesen blancas y tonos de grises. El aire olía a
antiséptico, a un ambientador malo que no conseguía borrar el olor a fluidos
humanos.
Había mucho ruido, a gente
chillando, los pitidos de los monitores, de las sirenas de ambulancias
llegando, de puertas cerrarse bruscamente, gente hablando sin pudor,
conversaciones ajenas… En medio del caos acústico, se podía escuchar el sonido
de varios televisores, cantando la triste noticia de aquel día.
- Si se confirma que la famosa top
modelo, Marisa Cirera, ha fallecido este medio día en el derrumbamiento del edificio,
donde estaba ubicada las oficinas de su Fundación Calidad de vida. Aún se
desconoce las causas de la tragedia y la cantidad de víctimas. Han empezado a
quitar la runa, se cree que hay aun personas atrapadas, entre ellas una
trabajadora de la fundación.
- ¿Porque hay tele en los boxes,
cómo si la gente estuviera aquí para verla?- ironiza una mujer mayor, rallando
los setenta años, a la vez que mira a su mustia compañera de habitación.
Pretende que hable, huir de la realidad. Le cansaba que en las noticias sólo
aparecieran desgracias.
La chica, con ropa lúgubre y
polvorienta, parece un zombi. Sus ojos no se apartaban de la pantalla plana del
televisor. No se inmutaba por nada. La mujer opto por callar, intuyendo que
debía de ser una de las protagonistas de aquella tragedia. En estos instantes,
los mosquitos de los periodistas enfocaban como salía una sobreviviente de la
explosión.
- Se ve, que dentro el edificio
también se hallaba la famosa cantante, Anni Brehme, ganadora de varios premios.-
la mujer mayor abrió los ojos como naranjas, al reconocer a la mujer que
sacaban con vida del edificio.- ¿Qué hacía en este edificio?
- Debía colaborar con la fundación
Calidad de vida.- respondió una chica joven, acompañante del presentador.
Aquellos periodistas del canal privado de Barcelona, eran tan morbosos.- Me
acaban de informar, de qué actuó en un concierto benéfico en África para
recaudar fondos. A parte, salió con Jasmin Fleming, la otra fundadora de la
organización y mujer de Marisa Cirera.
- ¡Oh, sí ya recuerdo!- recordó el
presentador, con un tono algo inapropiado y rasgando la burla barriobajera.-
Jasmin hizo sus pinitos como modelo, su carrera se trunco al admitir, en plena
campaña de Varese, que salía con una chica. Sí, sí abandono su carrera por la
cantante Anni Brehme.
- ¿Por cierto, se sabe como esta
Jasmin?- estaban convirtiendo la tragedia en un autentico espectáculo mediático.
No tenían ningún atisbo.- Recordad, que la heroica alemana, ha entrado en el
edificio en busca de su pareja. Al conocer el crudo desenlace, se la ha tenido
de sedar por el fuerte impacto.
- Se me termina de comunicar, que se la ha
ingresado en el mismo hospital que las otras víctimas. Nada que de gravedad.-
siguiendo convirtiendo aquello en circo y careciendo de sensibilidad. Hablaban
incluso de cosas, que no conocían pero se creían expertos.- Respecto a las
causas, nadie suelta prenda…
- ¡Por favor, haga el favor de
cerrar esa basura!- exclamo al final Anni, con los ojos saliéndole de su
órbita. A pesar de los calmantes que le habían administrado, seguía percibiendo
mucho dolor por todo su cuerpo.
Tras ver como se llevaban a Jasmin
en camilla, se desplomo. Las fuerzas la abandonaron. No podía con su cuerpo,
con su alma, con su conciencia… Se sentía impotente, por haber sido incapaz de
haber salvado a Marisa. Las palabras de su ex, le traspasaron el corazón y lo
aniquilaron. Ella debería haber muerto, ocupado su lugar.
Le dolía de verdad la perdida de
Marisa, era una gran mujer. Lejos de odiarla, por haberle robado el amor de su
vida, se sentía reflejada en ella. Sí, la envidiaba por estar a su lado y
hacerla feliz. Intento mil veces de odiarla, de buscar sus defectos… Y sí, pese
que tenía, fue capaz de amar a Jasmin con el corazón. ¿Podía competir ella
contra ello?
No se le podía sacar de la cabeza
la última mirada de Jasmin, estaba llena de odio y dolor. Le atormentaba.
Hubiera querido morir allí mismo. Nunca más sería lo mismo. Nunca la había
visto tan decepcionada por algo. La hizo sentir muy mal, insignificante, como
si no valiera nada…
Empezó a preguntarse qué hacía ella
en el mundo, el significado de todo. Todo le parecía absurdo. Había muerto una
gran mujer, que con las manos había conquistado el cielo y reluciría en el
firmamento, cómo la estrella más brillante y hermosa. Mientras, ella estropeaba
todo lo que tocaba. La flor más hermosa, que tuvo en su jardín, la hizo
marchitar.
Sintió que durante todo aquel
tiempo no había vivido, había sido una zombi, persiguiendo el conejo de la suerte.
Rodeada de sin sentidos, de una carrera que la esclavizaba. Componer por
producir y mantener la flama del éxito. Una carrera que no parecía tener fin.
Comprendió a la Marisa que conoció hacia
casi cinco años, cuando supo que Jasmin estuvo residiendo en Barcelona. Aquella
mirada vacía, como un pez fuera de órbita. Había conocido el éxito, salido en
las portadas de las revistas más importantes, pero no se sentía realizada. El amor
fue el cometa que la guió.
- Me gusta como cantas.- le
felicito su compañera de box, tras cerrar el televisor. Odiaba los silencios y
una no solía compartir la habitación con celebridades. Anni no respondió.- Me
pongo en su piel, no hubiera deseado estar el edificio. ¿Cómo fue? Seguro que
la belleza de Marisa, era de papel.
- ¡Ha usted que le importa!-
exclamo al final, odiando que la gente fuese tan morbosa.- Termina de morir una
persona, que no conocía en persona para ir juzgándola. ¡Parad de hablar del
derrumbe del edificio como si fuera la comedia del año! ¿A caso, no se dan cuenta
que personas han perdido la vida allí?
Sus palabras la hicieron enmudecer.
Por ganas le hubiera transmitido todas las imágenes que había visto durante su
evacuación. Cuerpos sin vida, que les faltaba partes del cuerpo, rostros
desfigurados, sangre, dolor…
Al instante, lamento haber sido
dura con la pobre señora. Las personas solían ser como ella, se alimentaban de
experiencias de otros. Pensando que todo aquello que ocurre a su alrededor era
ajeno a ellos. Craso error. Una vida puede cambiar de la noche a la mañana.
Todo lo que consideras sagrado, como seguro, puede desmoronarse en un chasquido
de dedos. Nadie está salvo. ¿Pero quién quiere pensar que la muerte te está
esperando en la retaguarda y con qué rostro te invitará a entrar en su reino?
- Lo siento.- se disculpo al final,
intentando ser amable.- Después de haber perdido a mi amiga, una bella persona
de verdad, no estoy de humor.- sus ojos volvieron a impregnarse por unas
tímidas lágrimas.
- No, discúlpame tú a mí.- dice de inmediato,
reconociendo su poco tacto. Anni la sonrió, ayudándole a dosificar un poco su
rabia.
El silencio regreso, de forma
metafórica, acompañado por los ruidos que no cesaban. Prisas, prisas, luchas
para sobrevivir… Anni pensó en Jasmin, que seguramente estaba en alguno de los
boxes de aquel mismo hospital.
Intentó enviarle todas sus
energías. Una parte de ella, hubiera recolectado las fuerzas que le restaban
para ir a su lado. Pero sus últimas palabras, muy crudas, la mantenían atada a
la cama.
- Lo siento Marisa, no puedo con lo
que me pediste.- murmuro muy flojo, sintiéndose totalmente derrotada. Sólo era capaz
de ver los ojos de Jasmin, llenos de decepción.
A otro punto de urgencias, en la
sala de espera, estaba llena de gente. Los nervios estaban a flor de piel.
Nadie informaba de nada, no había ninguna notificación oficial de quién había fallecido
o no en el derrumbe. Algunos ni sabían si su ser querido se hallaba en el
edificio en aquel momento tan fatídico. Lo único que se conocía el
fallecimiento de Marisa Cirera, que había trascendido más allá de las fronteras
Españolas.
La pobre recepcionista de urgencias
se estaba poniendo histérica. La gente protestaba y nadie daba ninguna
información oficial. La prensa empezaba a invadir el exterior del hospital,
procedían de distintas cadenas. Parecía un maremoto sin sentido, enloquecedor.
Incluso parecía que serían capaces de infiltrarse en urgencias, violar
intimidades, sin importarles el dolor de los familiares de las víctimas.
Una chica, alta y de pelo liso, de
color castaño claro, se hizo paso entre el coro de periodistas. Iba vestido con
un pulcro traje de ejecutiva, de un gris no muy llamativo. Paso ante ellos de
forma natural, conteniendo el miedo de ver a Anni en un estado grave. A pesar de
qué en el hotel, la vio en las noticias de la cadena nacional de Catalunya,
saliendo del edificio andando. Pero a veces los golpes podían ser traicioneros,
¿y si se hubiese dado un golpe en la cabeza?
Nadie se percato de quién era. Anni
había preferido ocultarla en Berlín y no mezclarla en el mundo de la farándula.
Ya había tenido suficiente con Erika. En el fondo, le agradeció. A pesar, de
qué en su parte más irracional, aquello le molestaba. No sabía lo que le ocurría con su
pareja, le despertaba unos sentimientos que jamás había tenido. Eran mucho más
superiores a su racionalidad y ser psicóloga no le estaba ayudando.
Se estaba convirtiendo en una
persona horrible, controladora, posesiva... Aquel día se dio cuenta que estaba
al borde del precipicio. Enloqueció cuando supo que Anni la había mentido respeto
el viaje. Lo primero que pensó fue en Jasmin. Sólo ella tenía la culpa del
engaño. Fue horrible, jamás había perdido tanto los papeles… Se la imaginaba
revolcándose con su ex, riéndose de ella. Removió cielo y tierra por saber.
Fue, por fin, Nelle quién la llamo
para decirle algo muy sorprendente. ¿Por qué su pareja se había reunido con
aquella modelo creída? La tillaban de santa, cuando era una borde integral.
Estuvo un tiempo indefinido en estado de shock. Se encerró en la habitación del
hotel y encendió el televisor. Las noticias iban repletas de aquella tragedia. ¿Aquello
era cierto?
Una parte de ella, deseo que Anni
se la hubiese tragado la tierra. De todos modos, seguía pensando que en
realidad estaba con Jasmin, juntitas en la cama. Sus celos eran enfermizos. Fue
a media tarde, cuando la vio salir del edificio, con la mirada ida. Era el amor
de su vida, sin duda. Dejo ir el aire contenido, odiándose por sus malos
pensamientos.
Gisela Hans corrió hasta el hospital
Sanitario, rezando porqué estuviera bien. Se prometió que intentaría confiar en
ella. Aunque, si era cierto del fallecimiento de la superficial Marisa, Jasmin
podría estar al asecho. Ahogo sus malos pensamientos, quería ser feliz, sólo
eso.
Tras acceder al caos de recepción,
se hizo paso a través de la multitud. Solicito por la cantante y le dijeron en
que box estaba. Se giro, sintiendo las miradas asesinas de varia gente.
Prefirió no mirarlos, pero sin querer choco con un chico. Se disculpo sin
levantar los ojos, pero aquella voz la partió en dos. No podía pasar
inadvertida como era su deseo.
- Hola Gisela.- finalmente lo miró
y leyó un hondo dolor en su mirada. Se le hizo un nudo en la garganta. ¿Qué
debería decirle? Sentía que un simple lo siento no era suficiente. Más si
supiera todos sus pensamientos impuros.
- Martín, yo…lo siento mucho.- le
dijo al final, poniéndose nerviosa. Él le mantuvo estoicamente la mirada,
impasible.
- Más lo siento yo.- dijo muy
secamente. La cogió por el brazo, con un poco de brusquedad. Estaba muy rabiosa
y se lo hacía pagar a ella.
- ¡Déjame, me haces daño!- él
aflojo un poco la presión, pero sin romper el contacto. Quería abandonar
recepción, para no ser un blanco fácil por la prensa rosa.
Entraron en los boxes, a pesar de
los pitidos de las máquinas y de carros, se podía escuchar el sonido de una
tele de fondo. Su hermana volvía a ser foco de atención mediático. Los odiaba a
todos, a la prensa, el mundo que rodeo a Marisa que tanto le lleno por un
tiempo.
Odiaba la puta vida, que era tan
injusta. A pesar, de qué sabia que Marisa tendría una muerte prematura, no estaba
aún preparado para decirle adiós. No se merecía, tampoco morirse de aquel modo,
dejando cabos sueltos y de forma dolorosa. Lo sabía, había padecido. Al ser su
hermana gemela, tenían una conexión especial. Y siempre solía percibir sus
emociones. Su ausencia era lacerante, era como si le hubiesen amputado una
parte importante de su cuerpo.
- Me imagino que debes venir a ver
a tu noviecita.- dijo con un desprecio enorme hacia la cantante, que hizo
estremecer a Gisela.- ¿En qué box esta?
- ¿Por qué lo quieres saber?-
pregunto, aunque en el fondo ya le veía las intenciones. Para variar, le venció
su parte más racional, por eso trato de consolarle.- Entiendo que estés rabioso…
- ¿Y tú qué sabrás?- no queriendo
escuchar la misma retórica de siempre.- ¿Dónde está Anni?
- ¿No te parece, que sería mejor ir
a consolar a tu cuñada?- no evitando esgrimir un atisbo de rabia. Si, ella
también tenía derecho a estar enfadada con el mundo, con los hermanos Cirera,
con Jasmin… Si no fueran por ellos Anni no estaría herida en aquel hospital. La
amaba y la defendería con uñas y dientes si hacía falta.
- ¡La odio! Siempre metiéndose por
el medio entre mi hermana y Jasmin. Fue la única sombra que oscureció su
felicidad. Hasta el último momento, le ha tenido de amargar la existencia. ¡No
sabes cuánto la odio!
y como sigue la historia??.... espero vuelvas a escribir ha sido muy triste. Espero anni y jasmin queden juntas
ResponderEliminary como sigue la historia??.... ha sido todo muy triste ... de verdad espero que anni y jasmin vuelvan a estar juntas :(
ResponderEliminarHola, intentaré que sea pronto. Si la última/s partes son muy tristes. Me ha costado desprenderme del personaje de Marisa :(
ResponderEliminarAmo esta historia, todavia no consigo poder ver la serie, sus videos :( , pero de la manera en que la contas puedo imaginarla ya conociendo a los personajes.. Sos una genia escribiendo y espero saber como termina esta historia hermosa !! Saludos
ResponderEliminarAmo esta historia, todavia no consigo poder ver la serie, sus videos:( , pero de la manera en que la contas ya conociendo a los personajes puedo imaginarmela, sos una genia como escribis .. Espero saber pronto de esta linda historia.. Saludos
ResponderEliminarMuchas grácias. Me alegro que te guste la historia. Creo que hay una página facebook de la pareja Anni y Jasmin, y tienes que solicitat unirte al grupo y luego te dan acceso video historia. Bueno, cuando la conoci más o menos la hice asi.
ResponderEliminarAhora no se como esta el tema, pq desde que rompieron y la liaron parda con Jasmin, con la historia de su padre. Lo último que leí, eran amigas y que Anni seguia queriéndola. Pero hace días que no he visto nada ni he leido nada.
Holas me a encantado su historia espero que pronto continue para a ver si jasmin y anni siguen juntas espero que sea pronto ����☺☺
ResponderEliminarHola, me alegro que le haya gustado. :) A ver si es pronto, la tengo en mente.
ResponderEliminarHasta pronto
Holas como continua la historia x fis continue
ResponderEliminarHola,
ResponderEliminara ver si me pongo pronto. A
Holas como continua la historia x fis continue me urge saber el final ��������
ResponderEliminarMe sabe mal haceros esperar tanto, he estado muy centrada en un proyecto muy personal. Gracias por seguir estando ahi, esperando.
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