Descubriendo la sonrisa
de la luna, es el título de mi novela. Aunque, anteriormente la había bautizado
con otro nombre, Abstracciones. Al final lo deseche, porque no define
totalmente la historia. Por eso se me ocurrió esa frase poética, la cual ya
había surgido en la narración.
Ya hace años escuche la
canción Sonrisa de la luna, de Ilsa, que nada más escucharla me inspiro. Las
perlas de sus versos me encantaron:
“Son
tantas las cosas que quisiera regalarte hoy, como un viaje a la luna…, pero sé
que es imposible que todo es culpa de una ilusión, aunque todo se hace fácil
cuando se trata de una canción.
Te
voy a regalar la sonrisa de la luna, ese deseo que habrá perdido mil años ya. Escribiré
que te amo en las nubes y hare todos tus sueños, todos tus sueños, hare todos
tus sueños realidad y haré todos tus deseos realidad.”
Esos versos contienen
parte de los pilares de la historia: amores imposibles, el deseo de ofrecerle a
la persona amada lo mejor de una y buscar su felicidad. En definitiva, todo
aquello que se hace cuando amas alguien. Pero también hay la otra cara de la
moneda, cuando el amor se convierte en odio y despierta tus demonios internos.
He estructurado la
novela en tres partes, aunque no descarto que termine siendo una trilogía: Amnesia,
Reminiscencias y Disonancia Cognitiva. La narradora de la historia cambia en
cada una de ellas, para ir dibujando la trama y acercarnos más a su ser. Son
tres mujeres, sus sentimientos, sus frustraciones y contradicciones.
Se podría considerar
esa historia como el clásico triángulo amoroso, encabezado por la carismática y
frívola Gina Vilalta, narradora de la primera parte. Afortunada en el trabajo,
homofóbica y liberal en sus relaciones. Tiene una relación estable con Manel y
termina obsesionada por una mujer, que por ahora prefiero etiquetarla con L
(narradora de Reminiscencias). Mientras su mejor amiga y compañera de piso,
Laura está descolocada (narradora de Disonancia cognitiva). Aún así, nada es lo
que parece. No hay blancos ni negros en esta historia. Quizás decisiones
encertadas y otras erróneas.
La raíz de la novela,
que une las tres partes, es la historia fallida de amor de Gina con su primer
amor, y por generar un poco de misterio me refiero a ella con la letra L, a la
cual ha olvidado. Esa trama se inicia en Amnesia, que es cuando Gina se percata
que no recuerda una parte de su adolescencia. Eso lo descubre gracias a un
juego sexual que le propone su pareja, Manel y a través de unos fatídicos
sucesos que le cambiarán la vida.
Conoceremos la historia
familiar de los Vilalta y su maldición (o un secreto). Otro amor lejano, puede que nos ayude a
entender más el mundo cerrado que se ha criado Gina.
En Reminiscencias, la
protagonista es L. Descubriremos los motivos de su odio por Gina y de todos sus
actos. Es un despertar doloroso a una realidad indigerible. El amor no se ha
muerto, perdura. L deberá de lidiar con el profundo sentimiento de culpabilidad
y aprender a perdonar. Al final de este arduo camino deberá de tomar una
decisión muy trascendental para el futuro de su primer amor. En esta parte se
conocerá el porqué Gina tiene amnesia.
En Disonancia
Cognitiva, la protagonista es Laura. ¿Y quién esa chica? Es psicóloga y alguien
muy próximo en la vida Gina, su mejor amiga y compañera de piso. Su relación
fue muy cercana y en el profundo de su ser amaba a Gina. La protagonista no está
libre de contradicciones y dilemas. Para entenderlo más hay que leer toda la
novela, aunque será en esta que sabremos sus verdades.
En Disonancia
aparentemente todo es placido. Gina y L se han dado otra oportunidad y se van a
casar. Laura y otra amiga de la pareja deben de asistir al feliz evento.
Durante la espera, vamos conociendo más a la psicóloga. Descubrimos cual es su
gran dilema, que no la deja ser feliz.
Su conflicto la lleva a tener una confrontación dura con L.
Olvidar o recordar sigue siendo la cuestión.
¿Habrá alguien que llegue a ser feliz en
Descubriendo la sonrisa de la luna?
¿Con quién está
predestinada a estar Gina? ¿Tiene a caso
algo que decir ella?
¿Quién acepta sin
condiciones a Gina, L o Laura?
Quizás sea la chica que
le cantaría la canción “Everything
I Do, I do it for you”, de Bryan Adams. Quién acepte a
Gina sin dobleces, sin pretender cambiarla y cree con la libertad de amar. Y
hay historias que trascienden más allá del tiempo y de la razón humana.
Descubriendo la sonrisa
de la luna, básicamente trata de historias de amor. De amores imposibles, de
los primeros amores que marcan por vida y de los perdurables. Es un drama, la
historia de Gina y L es muy triste. Aunque hay víctimas y verdugos, nada es
blanco y negro. Sólo hay personas humanas que han tomado sus decisiones y se
han dejado arrastrar por emociones fuertes.
La homofobia
exteriorizada e interiorizada tiene un peso muy relevante en esta historia. El
entorno de Gina en su adolescencia estaba lleno de homofobia, de miedos y pago
un precio muy alto por amar a L. Y tristemente, se han cometido auténticas
barbaridades contra los homosexuales, para pretenderlos cambiar y convertirlos
en heterosexuales. Por ejemplo, someterles a la dura técnica del electrochoque,
agresiones físicas y mentales. Un auténtico calvario por personas que
simplemente querían ser amadas y amar. Lo diferente siempre suele estar
perseguido y condenado. Y quizás estamos años luz de aquellos tiempos tan
obscuros, aún así siguen habiendo montones de batallas a ganar.
Descubriendo la sonrisa
de la luna, también es el título de una novela que escribió una familiar lejana
de Gina. Una historia de amor fallida, toda una oda al amor. En última
instancia, será el alma del libro que iluminará el camino de los personajes.
Esculpiendo lo que
pretende contar mi historia, me ayuda a iluminar el sendero a seguir. Lo
admito, es una historia compleja. Un pasado doloroso que Gina ha olvidado e
trata de recordar. Una tragedia que ha puesto su vida patas arriba. Mientras L
estará cargada de remordimientos. Laura es un personaje no tan complejo, lleno de luz y amor. Sólo cometió un único error, que le va a pesar quizás por vida.
Otros personajes de la
historia relevantes son las ex parejas de Gina, Carles y Manel, y Jana, su única
hermana y que era amiga de la L. En cierta forma, puede ser el Jing y Jang. Dos
caras de una misma moneda.
Hay personas seductoras, que nos seducen con sus
palabras, con sus miradas o gestos. La gran habilidad de la manipulación, de
crear realidades propicias a nuestros propios intereses. Y es una historia de sombras
y luces, de ser marionetas de otros. No digo nada más.
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