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JAMÁS VOLVERÁ A SER LO MISMO Capítulo 14 (Fanfic de Jasmin y Anni de Guten Zeien, Schlechte Zeiten)



(14) Tres años después


Lloret de Mar era quizás la ciudad de costa Brava más turística. En el mes de agosto su playa, calles y paseos se llenaban de chicos jóvenes, familias, alemanes, ingleses, franceses… Conformando un gran enjambre humano que ocasiones llegaba a asfixiar. Lo más hermoso era la abrupta costa y las caletas, siendo el auténtico atractivo de aquella zona de Cataluña.
A Jasmin le gustaba pasearse por la playa al atardecer o la noche. Llegaba a la cala Sa Caleta y se sentaba en la arena, o un banco del mirador. A veces, sola y otras junto a su pareja. A las dos les seducía aquel rincón, ver el pequeño palacete en una esquina, todo iluminado, rodeado de oscuridad, con solo la luz del firmamento. Sentir el va y viene de las olas, el cantico de las aves marinas, el murmullo de otra gente,… era tan relajante.
Muchas veces permanecían solamente abrazadas, cogiéndose de la mano, sin decirse nada. Se fundían con la marea, con la brisa o con lo que sentían sus pieles en aquellos instantes. Eran dos seres que habían hallado la plenitud.
 Ya hacía dos años que habían iniciado su relación y tres des de qué había dicho adiós para siempre a Anni. Des de aquel día jamás había mirado hacia atrás. Incluso, cuando coincidieron en un concierto solidario en África no dudo de su decisión. Sólo le sirvió para comprobar lo que ya intuyó en Madrid, siempre la amaría. Aún así, sus vidas eran distintas. Lo había escogido ella, tener una vida más sencilla y una relación estable y tradicional.
Por mucho que Anni lo hubiese intentando, no estaba hecha para tener una relación longeva. Siempre sería un espíritu libre, que brillaría sin ataduras. A parte, aborrecía el mundo en el cual se movía. Ya había estado en él con su segundo marido y no quería volver a ser parte de él.
A casi a los treinta años, se sentía muy realizada como persona. Gran parte de sus objetivos se habían logrado, aunque a pesar de todo había mucho que hacer a África. Por ello, muchas veces se sentía muy impotente y que no hacía suficiente. Incluso, se estaba replanteando su decisión de posponer sus tareas humanitarias por un proyecto de pareja. ¿Se debía de permitir el lujo de ser egoísta?
Marisa conociendo sus dudas le había insistido que se refugiarse unos días a su ciudad predilecta. Reservo habitación en el mismo hostal de siempre, tan familiar e intimo. Siempre que entrabas en él, era como entrases en una dimensión paralela al mundo real. Alejado del caos y gresca de Lloret de Mar, hallabas la paz y serenidad necesarias para recuperarte del bullicio de la sociedad.
En aquel hogareño hostal se dieron su segunda oportunidad como pareja. Para Marisa ya no era un simple pasatiempo. Para Jasmin no era ningún parche sustitutivo de su corazón maltrecho. Se enamoro del autentico yo de la ex modelo. Anni aquella noche supo mirar más lejos de aquella pequeña parcela de realidad.
Marisa había reservado una habitación para las dos y le había prometido que la acompañaría sólo un día, sólo la noche del domingo al lunes. Y que si aún así necesitaba más espacio, que la llamase. Era la persona más generosa que conocía. Por eso, sus dudas le atormentaban.
En la soledad, no pudo evitar sucumbir en la nostalgia. Recordó cómo fue su viaje de Madrid a Barcelona, con un nudo en el estomago. Ya sabía que no habría camino de retorno. Aún así, el horizonte que le esperaba le hacía mucha ilusión. Se creía capaz de luchar en firme por una causa justa.
Martín la esperaba en la salida del aeropuerto. La saludo con algo de frialdad, odiándose por recurrir a su ayuda. Pensaba que Marisa se volvería a dar de bruces contra la pared si regresaba con Jasmin. Pero le vencía más el amor incondicional hacia su hermana.
Durante el trayecto hasta su destino, le explicó todo sobre la enfermedad crónica de su hermana. Estaba controlada, pero en cualquier momento de podía descontrolar y avanzar. Era algo que ella escondía, por miedos y negarse su triste realidad.
Antes de iniciar su viaje a retorno a Barcelona, ya leyó sobre leucemia mieloide crónica. Era una enfermedad de la sangre, un tipo de cáncer que afectaba más a los adultos. Suele pasar desapercibida, porque su velocidad de instauración es lenta y puede que no presenten síntomas durante años.
Se desarrollaba en tres fases, una inicial o crónica dónde el exceso de producción de granulocitos es controlable. En la segunda fase, la de aceleración ya empieza a ser difícil controlar la enfermedad. La última fase, la blástica, es cuando se puede transformar en leucemia aguda mieloide (en un 80% de los casos) o bien en linfoide (el el 20% de los casos).
Según le dijo Martín, Marisa estaba en la fase segunda. Y que tenía la esperanza que con los fármacos fuesen retrasando el proceso. Confiaba mucho en los médicos y los avances en el tratamiento. Lo que le tenía hastiado era su hermana y la tillaba de irresponsable. Creía que era de locos, irse también a trabajar a África cuando la epidemia del Ebola era aún muy tierna. Aunque, no se hablase tanto era obvio que la vida en aquel país era dura.
Jasmin nunca le prometió nada. Comprendía su preocupación y no se negó a intentarlo.  Marisa le sorprendió otra vez, luciendo una entereza férrea. Había llegado a la conclusión que su vida era de polvorín, vacía y sin sentido. Quería dar un giro radical a su existencia. Las dos estaban en el mismo punto, querían entregar lo mejor de ellas a la otra gente.
No supo romperle la ilusión, su vida sólo le concernía a ella. Martín se enfado con ella y la considero una insensible. Se las tuvieron. Pero una tarde, tras pasear con Marisa se le ocurrió la brillante idea de redefinir la misión de su amiga. No necesariamente debía de estar al pie de guerra, podría servir de enlace entre las tareas de campo y la de búsqueda de financiación, algo muy importante. Y así, la convenció.
Juntas crearon una fundación, lo hicieron realidad. Fue duro, intenso, bonito, difícil y esperanzador. Durante el camino hicieron fichajes, hasta tal punto que ya tenía cierta autonomía (es decir, que no hacía falta que estuvieran tan encima). Aún así, Jasmin creía que era como un hijo que nunca te podrías desentender de él. Era realmente así, porque las cosas nunca dejarían de ser fáciles y se debían de cuidar a diario.
Durante el primer año del proyecto, Jasmin viajaba mucho para coordinar las cosas. No quería que Marisa diese más de sus posibilidades. Aunque, le demostró que era una trabajadora nata. Uso todos sus contactos del mundo de la moda, aprovecho toda su fama para conseguir la máxima financiación para poner en marcha su organización. A parte, entendía de márquetin.
Por aquel entonces sólo eran amigas. Aún así a Jasmin no se le escapo el modo con el que le miraba su socia. Pero en ningún momento le hizo ninguna proposición deshonesta, ni fue tan directa como fue cuando se conocieron. La vieja Marisa había muerto y había florecido una persona mucho más humana y positiva.
Aquella situación fue difícil por la ex modelo, pues sus sentimientos por la alemana le atormentaban. Intento salir con otras personas, pero nadie la llenaba tanto como estar a su lado. Tenía miedo de romper su buena relación, por ello se esforzaba a alejarse emocionalmente de ella. En cierta forma era fetichista, porqué regreso a su anterior vida donjuanesca.
Jasmin percibió su lejanía y le dolió. Se percato que la extrañaba y no como simple amiga. Había logrado amar a su verdadero yo. No era algo pasajero y por ello determino darse una oportunidad. Sabiendo que le gustaba Lloret de Mar, le propuso ir. Marisa, sorprendida, se hizo suya la idea. Quizás, supo leer entre líneas y estaba harta ya de hacerse daño tratando de ahogar sus sentimientos.
Escogió el sitio perfecto. Su hostal humilde y discreto. Con su patio interior con su pequeño estanque con pececitos. Había reservado una habitación con dos camas individuales, pero Jasmin fue audaz y pidió cambiarla. La mirada marrón de Marisa brillo. Las palabras no fueron necesarias.
Subieron a la habitación sin dejarse de mirar, subidas en una nube. Nada más entrar en la habitación, se abrazaron durante un tiempo indefinido. Jasmin se derritió, impresionada por lo que estaba sintiendo en brazos de Marisa. No quería compararlo con lo que sintió con Anni, pero supo que se podía volver a enamorar de otra persona sinceramente.
Fue un fin de semana inolvidable. No hicieron falta las palabras, las dos sabían que iban en serio. Aún así, Marisa le dijo que la queria en la pequeña cala de Sa Caleta, la última noche que estuvieron en la ciudad.

Des de entonces, siempre estuvieron juntas. Hubo momentos difíciles, como por ejemplo cuando Jasmin empezó a restar más tiempo en África y se veían poco. A veces, era difícil comunicarse y podían pasar unos días sin saber de una de la otra. Quizás, le costó más a Marisa adaptarse a ello. Por eso viajaba a dónde estaba para estar algún día juntas. No hacían nada en especial, porque había mucho trabajo. Les llenaba hacer cosas juntas, llegar a las noches exhaustas y dormirse abrazadas.
Marisa se le ocurrió promover un concierto para recolectar dinero para su fundación, y la organizó todo ella. Entre los artistas que motivo había Anni Brehman. Por aquel entonces ya era muy famosa y había ganado el grami. Se lo oculto a Jasmin, hasta que todo estuvo organizado. Aquella fue quizás un pequeño bache en su relación.
- ¿No entiendo porque te pones así?- le echo en cara Marisa. Aunque, en el fondo temía que Jasmin siguiese amando a la cantante. Quizás, por ello había retrasado el momento de aquella revelación.
- Pensaba que nos teníamos confianza.- aunque en el fondo temía volver a ver a Anni y pusiera su estabilidad del revés. ¿Sentiría el mismo por ella cuando la viera? ¿Cantaría canciones de su primer disco dedicada a ella? Aunque, parte de sus miedos también eran infundados, pues la cantante también había rehecho su vida con su representante. Se había convertido en un todo un icono lésbico.
- Jasmin, entiendo que la sigas amando. Vuestra historia fue muy linda, e intensa.- tuvo el valor de reconocerlo. Era algo que tenía hacia tiempo digerido. Ya hacía un año que salían en serió, que no cambiaría para nada lo que tenia. No quería caer en el juego tan viciado de las comparaciones, pero no podía ser consciente de aquella fina sombra.
- ¿Amor mío, porqué te estás torturando tanto?- se le acerco y abrazo.- Estoy contigo porque te amo.- le repitió varias veces. Creía realmente que nadie se merecía ser el segundo plato. Aunque, en ella nació el germen de la duda. ¿Qué sentiría cuando se reencontrase con Anni?- Las dos tenemos nuestro pasado sentimental, que ha influido como somos. Aún así, debemos de intentar vivir al presente.- quería creer en su propio consejo.
Fue un pequeño bucle en su relación. Buceaban en su rutina, intentando acallar sus miedos. Marisa intentando ser fuerte, permaneció más tiempo en Barcelona. Quizás, para demostrarse a sí misma que podría vivir sin Jasmin si esta regresase con su ex.
A parte, también creía que hacia lo correcto. Deseaba hacer las cosas bien, que si su pareja aún sintiese algo por Anni tuviera la oportunidad de regresar con ella. Le dolería perderla, pero era mejor que obligarla a restar a su lado. Entonces el amor se desdibujaría y se convertiría en el corredor del terror.
Durante aquel tiempo, el mes que faltaba para el concierto, Jasmin extraño enormemente a Marisa. Las comunicaciones menguaron bastante entre ellas. Aquello le irrito un poco, le tacho de celosa. Y una noche se le tiro en cara.
- Marisa, tu inmadurez me duele.- sólo obtuvo un atroz silencio:- Te repito, no tienes motivos de estar celosa.- le espeto algo indignada.
- Lo sé.- admitió rápidamente.- Jasmin, no dudo de qué me quieres. Pero para serte sincera, sé que nunca me querrás como ella. Lo tengo asumido. No quiero que te mortifiques por ello, que me lo niegues por no dañarme. Si os veis y resurge la chispa…- su voz era temblorosa, pero prosiguió con gran valentía:- lo aceptaré. Quizás, sea masoquista y vea fantasmas. No sé… Pero lo único que me importa es tu felicidad, no lo olvides.
A Jasmin se le humedecieron los ojos y no pudo retener el llanto. La ex modelo lo percibió y el corazón le exploto. Hubiera deseado estar a su lado y abrazarla en aquel preciso momento.
- ¿Cuándo vendrás? Te extraño mucho.- le admitió al final Jasmin, siendo capaz de decir solo aquello tras su preciosa confesión de amor.
- Ya lo sabes, vendré el día del concierto- siendo un poco dura con ella, no quería generar confusiones ni agarrarse en un clavo ardiendo.- Queda una semana, ya verás que el tiempo pasa volando.
- Marisa, créeme te amo.
- Lo sé.- le dijo tras un lagunar silencio. Se despidieron al cabo de poco, sus corazones estaban revueltos. Jasmin sabía le acababa de abrirle la puerta para que fuera feliz. ¿A caso pensaba que no lo era?
La semana anterior al concierto fue intensa, llena de insomnios. En cierta forma la catalana tenía razón, la perspectiva de ver la cantante le tenía el corazón revolucionado. ¿Era feliz con lo que tenía? ¿Cambiaría algo en su vida? Debía de ser consecuente con sus elecciones. Y sí, se replanteo la posibilidad de regresar con Anni. ¿Sentiría lo mismo ella?
Los días siempre terminan consumiéndose, hasta llegar el día del concierto. Anni Brehme ya había llegado a la ciudad del concierto el día antes, pero fue incapaz de ir a su hotel para saludarla. Para ser equitativa y no parecer que la evitaba delego la tarea de saludar y recibir a los grupos que actuaban al concierto a su mano derecha.
El día del acto, los nervios la vencieron. Marisa no aparecía ni dio señales de vida. ¿Habría llegado a la ciudad? Intento distraerse trabajando duro. A medio día, su pareja le envió un mensaje comunicándole que el viaje había ido bien y se verían por la noche.
No comió nada. Siguió trabajando, tratando de matar el tiempo. Se planteo no ir. Pero por encima prevaleció su responsabilidad, como directora de la fundación Calidad de Vida no debía de fallar.
Cuando llego al estadio donde se celebraba el evento, se armo de valor y se dirigió al vestuario donde los celebres cantantes se aplegaban. Sintió la risa de Anni ya al exterior del recinto. Su corazón empezó a latir velozmente. Empezó a respirar con agitación.
Miro a su alrededor, quizás queriendo ver allí a Marisa y volviera a tener los pies al suelo. ¿Qué era por ella su pareja? ¿Su pañuelo de consolación? Nunca la había contemplado de aquel modo y se sintió culpable. En este preciso instante de indecisión, la puerta del vestuario se abrió y unos ojos marrones, muy expresivos, le provocaron una parada cardíaca.
Anni también le provoco el mismo efecto al ver a Jasmin plantada enfrente de ella, como paralizada. Se acordó de cuando la conoció. Entro en su vida de una forma brusca, invadiendo su intimidad. Le pareció una chica preciosa, superficial, temperamental y muy histriónica. Tardo su tiempo, para ver más allá de su etérea superficie.
Sabía que aquel fin de semana la volvería a ver y también la tenía algo transpuesta. Era una historia que había superado. Tras lapidar la ira por el rechazo de Jasmin, acepto ser cortejada por su representante. Las dos eran almas libres y no creían en las relaciones cerradas. Aunque, con el tiempo su relación se había afianzado. Les iba bien y estaban muy unidas. También había sido un antídoto por su dolencia de amor, su vertiginosa carrera.
A pesar de todo ello, mentiría que su ex invadiera sus pensamientos. Seguía sus actividades y logros mediante la fundación que había creado. Incluso, había colaborado económicamente, de forma anónima.
No se le escapo sus lazos sentimentales con Marisa Cirera, la segunda de bordo de la organización. No le sorprendió. Le dolió, a pesar que una voz interior le susurró que Jasmin siempre seria suya. Nunca se había creído una persona posesiva, pero su ex le provocaba aquellos sentimientos. Fue tan intenso, que se planteaba si sería capaz de amar a alguien como la amo a ella. Quería a Erika, pero sabía que era distinto.
Temía aquel reencuentro. Por eso no le supo mal no verla al día anterior. Aunque para ella fue muy revelador. Jasmin también estaba sintiendo el mismo. En cierta forma, en mirarse a los ojos lo supieron las dos. A pesar de todo, sus sentimientos habían permanecidos intactos.
Se abrazaron, sin decirse nada. El tiempo se paralizo, igual que solía ocurrir cuando estaban juntas. Sus bocas se juntaron, reconociéndose y siéndose honestas consigo mismas. Fue un contacto breve, porqué la realidad suele imponerse de forma exponencial. No se besaron más, pero sus rostros se quedaron a unos pocos centímetros.
Las voces de sus respectivas parejas, que cada vez eran más cerca, las hizo separarse bruscamente. Aún así no fue un hecho imperceptible para las que invadieron su intimidad. Marisa y Erika se habían citado para debatir cosas del contracto. Aunque sólo un pretexto de la representante inglesa para compartir sus celos hacia Jasmin.
Las dos no se extrañaron en cazarlas infraganti. Marisa le dolió pero fue la que actuó con más madurez. Erika no disimulo su rabia, porque sabía que Anni sería capaz de dejarla si Jasmin le pedía volver. Jasmin empatizo con su pareja y la admiro por su comprensión. Anni parecía la más impasible.
A pesar de aquel torrente de pasiones, sensaciones y emociones, nadie puso voz a lo ocurrido. Hubo las presentaciones oficiales y se sumergieron en una conversación interminable sobre el concierto y la tarea de la fundación. Era una batalla silenciosa de miradas cruzadas. Juego que termino la modelo catalana, como directora del evento marcaba lo tiempos.
Las dos parejas se separaron y tuvieron por fin un espacio para ellas. Jasmin, algo incomoda y culpable, se sentía muy pequeña y tímida. Sólo la abrazo fuerte. Se alegraba de verla. Marisa le correspondió, haciendo mucho esfuerzo para contener el llanto. No la quería coaccionar, dándole la libertad necesaria porque su corazón fuera honesto.
Lejos de allí, unos ojos marrones muy tristes lo testimoniaron todo. Fue entonces, cuando Anni lo comprendió todo. Jamás volvería a ser lo mismo entre ellas. Cerró la puerta. Decidió cantar piezas de su primer disco, como una forma de ser sincera consigo misma. O bien, como un acto desesperado de recuperar a Jasmin. No le importaba Erika.
El concierto fue memorable y Anni derritió a la mayoría de la gente. Marisa también cayó en sus influjos, era como si le robase parte de su corazón. Sentía lo mismo que la cantante alemana por la misma persona. Pero ella jamás tendría aquel arte, jamás Jasmin la miraría del mismo modo. Si lo supo aquella noche. Ellas dos siempre se amarían, se atraían como dos imanes.
Al finalizar la actuación de la alemana, Marisa anunció a Jasmin que se iba. Había reservado una habitación en un hotel. Eso sorprendió a su pareja, que esperaba yacer a su lado aquella noche en su pequeño pisito. A veces, los actos generosos de otros nos pasan por alto o los mal interpretados.
- ¿Por qué haces eso Marisa? Parece que quieres romper conmigo y desconfíes de mi.- le increpo Jasmin un poco molesta, porque pensaba que su relación no le importaba. Pero lamento de inmediato ser tan contundente e hiriente:- Te he extrañado este mes.
- Lo sé, amor mío- se le acerco y le acaricio el pelo.- Pero también las dos somos conscientes de que Anni siempre será el amor de tu vida. Seamos adultas y debemos asumirlo. Si quieres estar con ella esta noche ningún problema, siempre tendrás las puertas de mi vida abierta.
A Jasmin le pareció muy rara su forma de amarla, que fuera capaz de compartirla. Pensó, en unos instantes, que no tenía dignidad.  No sabía a que agarrarse. En el fondo, le dolía que su pareja no luchase por su relación. Le hubiera parecido más lógico un ataque de celos, a toda regla.
- ¡Por favor Marisa, no te vayas aún! Espérate al finalizar al concierto, y nos vamos juntas. Creo que debemos hablar…- le suplico desesperada.
- No, lo tengo decidido. Mañana hablamos. ¿Vale?- no pretendía ser cruel con ella, pero no quería mentirse más. Así lo hizo. Jasmin sintió que se le desgarraba el alma. Marisa siempre le había dado más de lo que se merecía.
Anni no tardo en localizarla. Iba sin Erika. Se habían discutido nada más entrar en los vestuarios. Quizás aquella disputa seria la definitiva. Una cosa era que le pusiera los cuernos con otras, y otra que se besara con el amor de su vida. Había traspasado una frontera que su pareja no quería aceptar. Tampoco era toda culpa de un simple beso, hacia algunos meses que su relación se había enfriado.
- ¿Y Marisa?- le pregunto nada más llegar a su lado. Jasmin no respondió, estaba muy ausente. Estaba metabolizando lo ocurrido minutos antes. Anni supo interpretar sus ojos, cubiertos por una tristeza punzante. Lo dedujo de inmediato. No supo que decir para no estropear el reencuentro, pues le dolió saber que Jasmin realmente amaba a su pareja. No era nada fruto de la pena.
- ¡Llévame lejos de aquí, por favor!- le suplico de repente. Permanecer en aquel acto, era tener muy presente a la modelo. A la persona, que la amaba incondicionalmente y sin pedir nada a cambio.
Se cogieron de las manos y huyeron. Renacieron las mariposas en el interior de Jasmin. Por unos instantes dejo de sentirse culpable. Pidieron un taxi y fueron al centro de la ciudad. Compraron un par de botellas de cava y empezaron a recordar los viejos tiempos.
Hablaron de todo y nada. Exhaustas se mantuvieron en pie, para compartir otro amanecer juntas. No se dijeron en ningún momento que se amaban, pero sabían que sus sentimientos estaban intactos. Anni se hubiera quedado en África si Jasmin se le hubiese pedido. Pero no fue así. En más de eso, le terminó contando lo que sentía por Marisa.
- No es pena. Puede que muera en un futuro inmediato, pero siento que quiero estar a su lado hasta el final. No sé cómo expresarlo.- era cierto, no estaba a su lado por lastima.- Tampoco es que quiera hacer lo correcto después de todo. Es lo que siento. Estoy hecha un lio.- mostrándole sus dudas.
- ¡No padezcas amor mío! Sé que me sigues amando y siempre lo harás. Pero te has enamorado de ella. Se puede amar a varias personas al largo de la vida. Es algo normal.- le acaricio su precioso rostro, curtido por la madurez y serenidad. La vida va moldeando las personas. Jamás pensó que Jasmin pudiera ser una persona tan profunda y con un corazón tan enorme. Por todo ello, siempre la querría y la respetaría. Nada ni nadie haría cambiar aquello.
- Espero que tú encuentres a otra persona a que le puedes abrir el corazón, y puedes volver a sentir con intensidad. Te lo mereces también.- se lo deseaba realmente. Se besaron y se despidieron cálidamente.
Jasmin se dirigió directamente al hotel de Marisa. Pidió una llave de la habitación y accedió con sigilo. Como imaginaba estaba durmiendo. Se metió en la cama con delicadeza, sin ducharse y quitarse el perfume de Anni. No había nada de ocultar entre ellas y quería alargar más aquel miraje. Se sentía la persona más afortunada del mundo, conocía el amor en mayúsculas. Quizás era una utopía, pero era muy feliz. En su vida había dos mujeres muy especiales y únicas.
Marisa, se desperto sintiendo los brazos de Jasmin alrededor de su cuerpo y sus ojos brillaron de alegria. Aún así, para no subir al cohete de la ilusión burda, intento hablar de lo ocurrido. Pero Jasmin le susurro que no dijera nada, que los actos eran más contundentes que las palabras. Las dos lo sabían y lo aceptaban.
Un año después de aquel concierto, de haber afianzado más sus lazos Marisa le sorprendió con una propuesta audaz. Era algo que jamás se había planteado. Antes quizás por qué era demasiado joven y más tarde porque al compartir su vida con una mujer no le había pasado por la cabeza. La pregunta era sencilla, ¿deseaba tener un hijo?

Comentarios

  1. Al fin, la continuación de esta historia que tanto me gusta... A ver, como expreso si me gusto o no?... Mas o menos así: Definitivamente, la evolución de Jasmin me ha agradado en gran manera, me encanta como lo has planteado... Se enamoro de Anni y se comprometió con esa relación, pero... no comprometió su integridad, sus valores, sus costumbres, por ese amor y supo como dejarlo ir... ¿Que le regalo la vida a cambio? Pues estabilidad emocional, espiritual, crecimiento total como persona, como mujer, y pues, un amor mas maduro y mas acorde a ella... Quizás lo mas triste (o quizás cruel) es que esa persona esta en peligro de muerte, pero, supongo que de todo se aprende...
    Y bueno, Anni, de cierta forma, también logro sus objetivos y tiene su tan importante libertad y me parece que también ha ido bien todo para ella... Me gusta el hecho de que siempre existirá ese amor entre ellas, pero, quizás (y aunque deja un sabor un poco amargo) no son para estar juntas.. son muchas las diferencias que las separan... y me parece que el compromiso de Anni fue menor.
    En fin, quizás muchas palabras para dejarte dicho que me ha gustado... Con el anterior a este sufrí, y este, es mas pacifico mas bajo en drama. Nose si lo dejaras hasta aquí, pero sino.. me llama la atención ver como plantearías esa decisión de tener un hijo juntas y el hecho de que Marisa, esta tan cerca de la muerte... Y además, que papel jugaría Anni en el futuro (si es que juega alguno), o que seria de ella...
    Para finalizar (y me disculpo por tan largo escrito), Felicidades por tener tanto talento!
    Tu Fan #1 ;)

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  2. Hola. Me ha encatado tu diseccion de la historia. Dicen q cuando creas una historia deja de ser tuya y los lectores la interpfetan y ven quizas matices distintos. Otras formas de leerlo e interpretarlo (no se si me expreso bien). No todos vemos la misma realidad, no atendemos las mismas cosas y lo interpretamos de otro modo.
    Has plasmado muy bien lo que pretendia con esta historia. Queria narrar una historia de rotura d una pareja y que el personaje de Jasmin tubiera mas dignidad. Intente ser fiel a la forma de ser de los personajes de la serie. Aunque no se si Jasmin de la serie(confieso q hace dias q no la veo) derive hasta la evolucion de mi fic.
    Otra cuestion era cm encajar un nuevo amor. No pretendia crear una santa. Me diverti creando el personaje de Marisa y la forma en que irrumpio en la vida de Jasmin. En apariencia superficial y dura pero de corazon enorme. Representa lo q nos va quedando de nosotros mismos despues de las decepciones q nos da la vida.
    El encaje q planteo es interesante. Es querer abrazar a la vida en mayusculas. Pq no?
    Y como encajara Anni en el nuevo escenario?
    Anni tb ha cambiado pero puede q la decicion de Jasmin no se lo haya podido demostrar del todo. En cierta forma todo es amor. Quizas es dificil q ocurra en la realidad , q exista el amor puro, idilico cm plasmo, sin limitaciones ni dobleces.
    Uno podria pensar q Marisa juega a hacer pena, q es esto ata Jasmin a ella. Como edts esta cn la modelo x lastima...
    Gracias x opinar. Me gusta escribir, pero discierno de que tenga tanto talento. Hay q mejorar mucho.

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  3. Solo te dire esto: Tu aún no lo ves (lamentablemente), pero..... ya veras que tengo toda la razon! Me despido en espera del siguiente capitulo.

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  4. Gracias por los animos, pero por ahora lo veo como algo muy lejano.

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  5. Entre ayer y hoy lo lei todo, otra vez!... es que me encanta esta historia. Saludos!!

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