Ser soltera a partir de los treinta años, ¿las cosas se complican? No se. Lo que si puedo decir que las experiencias vividas te marcan y te llenas de aristas. Sabes lo que no quieres y cierras puertas porqué no quieres repetir determinados patrones. Te han roto el corazón mil veces y no quieres que te lo vuelvan a romper. A parte, también te conoces más y sabes lo que quieres y no quieres. Aunque, esto último puede olvidarse a veces debido a la desperación, o debido a una larguísima sequia de amor.
Ves que el amor no es novelesco, que la persona que buscas quizás sea un ideal demasiado alto. Y te vas rindiendo, bajando el liston. Y piensas, mientras encuentras una buena persona y te lo pases bien a su lado. Al fin de cuentas el interior de alguien es el que siempre termina tiendo más peso. Aún así, la otra persona te debe de despertar otras cosas aparte de simpatia, admiración o complicidad. Algo dentro de ti, que te impulsa a quererla abrazar, a sentir su sedosa piel, acariciar sus labios y sedosa piel o sentir su mano dentro de la tuya... mirarla y sentir que te fundes y el tiempo se para.
Y no me considero superficial, para nada. Yo solo deseo a alguien que sienta atracción, que le mire y perciba cálidez, con la cual tenga afinidades y podemos debatir sobre la vida, el mundo, la actualidad, de vanilidades, reirnos juntas y sanamente. ¿Es mucho pedir?
Pero la desesperación suele ser mala consejera. Aunque, en esta historia inconclusa nunca sabre. Siempre hay algo que se te escapa de las manos. ¿Es la otra persona o tu? ¿Cuando una va la otra viene? ¿Cómo se puede pasar de hablar mucho, a hablar nada? Una relación resumida en unas semanas.
La historia no tiene secretos, una single en busqueda de otra chica, por ello se apunta a un grupo de teoricas singles. Y des del principio surge una corriente de simpatia con otra. Cada dia, por el atardecer, empiezan a hablar, hablar... que pierde el norte. A veces, hablan por privado.
Durante este tiempo, también ha entrado otra chica en tu vida, una antigua compañera de trabajo. De la cual no te acuerdas. Aún así, tienes curiosidad de que se acuerde de ti después tanto tiempo. ¿Entederá? No te atreves a preguntárselo. Intentas mantener el contacto con ella. ¿Tendrás suerte esta vez?
No jugaba con nadie, porqué no tenia nada con las dos, las consideraba amigas. Solo que la ex compañera, si que esperaba algo. Aún así, pronto me di cuenta que esa historia solo conducia a la nada. A la vez, a la de internet me senti confundida. ¿Podría estar sientiendo algo?
Mi crimen fue, compartir en plan amistad, lo q me pasaba con la ex compañera con la otra. Y fue apagar el grifo, o el fuego. Las conversaciones disminuyeron, convirtiéndose algo frio e impersonal. Entonces, lo estrañe y atie el fuego. Regreso con menor fuerza. La veia distante, le heche varios cables... Aún así, aquel cometa se alejo irremediablemente de mi lado. Le he dejado ir, sin ninguna explicación. No se si ocurre algo mas, si esta bien o no.
Me dolio y ahora ya me empieza a dar igual. ¿Sabéis por qué? Me reencontre con otra chica, heterosexual eso si, que me hizo recordar lo que realmente me gusta de una persona. Y la de internet, distaba mucho de ser mi princesa. Si, quizás me hizo reír al principio y alguna afición compartiamos. Físicamente, no me atraía y cuando la conoci no senti nada. Y parecia que no podíamos tener ninguna conversación interesante.
Por el contrario, volver a ver a la chica hetero fue electrizante. Me encanto hablar con ella, le cogi un momento de la mano y me extremeci, la hubiera abrazado para sentir su calidez. Y si, esa historia tampoco me conduce a nada. Pero me ayudo a darme cuenta que estaba desesperada. El ideal no existe, pero quiero ser coherente conmigo misma.
Y lo que más duele de esta historia, es que la de interned no se dignase a dar la cara, a sincerarse. Para la mayoría debe de ser fácil decir: lo siento, no me interesa seguir más contacto contigo. ¿Pudo que le paso algo? ¡Pero si le pregunte si todo andaba bien! Prefirio, matarlo todo mediante un silencio lagunar.
Las relaciones son complicadas. La gente va y viene como le da la gana. Sin dar la cara. Cada cual ha de ser consecuente con sus elecciones. A veces dañas, y otras te rompen el corazón.
Ves que el amor no es novelesco, que la persona que buscas quizás sea un ideal demasiado alto. Y te vas rindiendo, bajando el liston. Y piensas, mientras encuentras una buena persona y te lo pases bien a su lado. Al fin de cuentas el interior de alguien es el que siempre termina tiendo más peso. Aún así, la otra persona te debe de despertar otras cosas aparte de simpatia, admiración o complicidad. Algo dentro de ti, que te impulsa a quererla abrazar, a sentir su sedosa piel, acariciar sus labios y sedosa piel o sentir su mano dentro de la tuya... mirarla y sentir que te fundes y el tiempo se para.
Y no me considero superficial, para nada. Yo solo deseo a alguien que sienta atracción, que le mire y perciba cálidez, con la cual tenga afinidades y podemos debatir sobre la vida, el mundo, la actualidad, de vanilidades, reirnos juntas y sanamente. ¿Es mucho pedir?
Pero la desesperación suele ser mala consejera. Aunque, en esta historia inconclusa nunca sabre. Siempre hay algo que se te escapa de las manos. ¿Es la otra persona o tu? ¿Cuando una va la otra viene? ¿Cómo se puede pasar de hablar mucho, a hablar nada? Una relación resumida en unas semanas.
La historia no tiene secretos, una single en busqueda de otra chica, por ello se apunta a un grupo de teoricas singles. Y des del principio surge una corriente de simpatia con otra. Cada dia, por el atardecer, empiezan a hablar, hablar... que pierde el norte. A veces, hablan por privado.
Durante este tiempo, también ha entrado otra chica en tu vida, una antigua compañera de trabajo. De la cual no te acuerdas. Aún así, tienes curiosidad de que se acuerde de ti después tanto tiempo. ¿Entederá? No te atreves a preguntárselo. Intentas mantener el contacto con ella. ¿Tendrás suerte esta vez?
No jugaba con nadie, porqué no tenia nada con las dos, las consideraba amigas. Solo que la ex compañera, si que esperaba algo. Aún así, pronto me di cuenta que esa historia solo conducia a la nada. A la vez, a la de internet me senti confundida. ¿Podría estar sientiendo algo?
Mi crimen fue, compartir en plan amistad, lo q me pasaba con la ex compañera con la otra. Y fue apagar el grifo, o el fuego. Las conversaciones disminuyeron, convirtiéndose algo frio e impersonal. Entonces, lo estrañe y atie el fuego. Regreso con menor fuerza. La veia distante, le heche varios cables... Aún así, aquel cometa se alejo irremediablemente de mi lado. Le he dejado ir, sin ninguna explicación. No se si ocurre algo mas, si esta bien o no.
Me dolio y ahora ya me empieza a dar igual. ¿Sabéis por qué? Me reencontre con otra chica, heterosexual eso si, que me hizo recordar lo que realmente me gusta de una persona. Y la de internet, distaba mucho de ser mi princesa. Si, quizás me hizo reír al principio y alguna afición compartiamos. Físicamente, no me atraía y cuando la conoci no senti nada. Y parecia que no podíamos tener ninguna conversación interesante.
Por el contrario, volver a ver a la chica hetero fue electrizante. Me encanto hablar con ella, le cogi un momento de la mano y me extremeci, la hubiera abrazado para sentir su calidez. Y si, esa historia tampoco me conduce a nada. Pero me ayudo a darme cuenta que estaba desesperada. El ideal no existe, pero quiero ser coherente conmigo misma.
Y lo que más duele de esta historia, es que la de interned no se dignase a dar la cara, a sincerarse. Para la mayoría debe de ser fácil decir: lo siento, no me interesa seguir más contacto contigo. ¿Pudo que le paso algo? ¡Pero si le pregunte si todo andaba bien! Prefirio, matarlo todo mediante un silencio lagunar.
Las relaciones son complicadas. La gente va y viene como le da la gana. Sin dar la cara. Cada cual ha de ser consecuente con sus elecciones. A veces dañas, y otras te rompen el corazón.
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